En esos espacios, reúne una absoluta y gozosa libertad en donde las categorías sociales se subvierten.
Muchos historiadores ligan la festividad de Carnaval con las Saturnalias romanas. El primitivo Carnaval en los siglos XIV, XV y XVI, en España, específicamente en Castilla, derivó a lo que se llamó ?fiesta de rollo?, donde el escarnio, la burla y sobre todo llevar a la picota pública a personajes de la política, se realizaba.
Esta fiesta, eminentemente estudiantil, que daba ocasión a costumbres en las que participaban los jóvenes, se celebraba sobre todo en aquellos pueblos donde predominaban los cristianos viejos sobre los nuevos conversos. ¿No podrá ser la Huelga de Dolores una reminiscencia de esto?
El carnaval en el mundo cristiano es el contrapunto o la reacción previa a la penitencia que imponía la Cuaresma. El etnólogo Julio Caro Baroja, piensa con razón que el Carnaval, tal como se ha celebrado desde la Edad Media, no depende de antecedentes clásicos romanos como las Saturnalias, sino que es una festividad hija del cristianismo.
La costumbre de disfrazarse y utilizar máscaras durante estas festividades responde a la misma voluntad de evasión y es un claro intento de perder la identidad. La mejor representación pictórica del Carnaval se lo debemos a Brueghel (1564-1638), uno de los mejores pintores satíricos, mientras en la literatura, son insuperables las descripciones jocosas del ?combate de don Carnaval y doña Cuaresma? del Arcipreste de Hita.
El llamado ?rey chico de la faba? de algunas cortes españolas (vigente hasta hoy) donde se prepara el ?roscón de reyes? con la proclamación del ?rey de faba?, por obvia razón estacional puede pertenecer al ciclo Cuaresma-Carnaval.
El uso del ?cascarón del huevo? posee diversas interpretaciones simbólicas. El huevo es símbolo de la primavera. En los ritos populares desempeña un papel importante por su fragilidad.
En la actualidad, el típico Carnaval, por su desenfreno y lujo, es el de Río de Janeiro. Emulos de este existen por todo el mundo. Es probable que el Carnaval Veneciano sea el que mejor represente el gusto barroco y es, en la actualidad, la fiesta carnavalesca más sofisticada y elegante.