La revista señala que aunque ambos grupos, usan los palos como instrumentos y hasta para defenderse, las hembras la hacen 10 veces más a menudo como instrumento de balanceo en relación a los varones.
Durante los estudios, los científicos fijaron aproximadamente 300 casos de conducta semejante entre las hembras de chimpancé, de una colonia de 68 animales.
Los investigadores, advierten que el carácter específico de los juegos por los que se inclinan las personas, las jóvenes por el juego con muñecas y los muchachos por las máquinas y soldaditos, puede ser congénito.
“Es evidente que en el caso de los humanos, los amigos, los padres o simplemente un extraño, pueden influir de gran forma en la elección de los juguetes y lo mismo pasa en el caso del chimpancé, afirmaron.
Por su parte, el vocero del servicio de prensa de la universidad de Harward, dijo que uno de los aspectos especiales de la investigación, es que ninguna conducta semejante se observa en otros grupos de chimpancé del Parque y, que es posible se haya descubierto cierta “tradición cultural”, propia de la colectividad de los monos observados.