Escenario

Horrores idiomáticos y algo más…: Tinky, Dun, Can y Japper 

Tinky, Dun y Can son mis perros “salchicha”, Japper, el gato de mi hija, y en el título no agregué a la Viuda Negra, una perica australiana que sobrevivió a Roberto, mi esposo, su legítimo dueño. No sé por qué se me ocurrió nombrar, partiendo Duncan a la mitad, a los dackels, teckels dachshunds o dutchhounds, (su nombre en inglés), hijos de Tinky (que ya vino “bautizada”), si son de origen alemán y no escocés. Japper (por los diamantes negros de Sudáfrica) se llama así, pues es una gatita de Castilla, negra, con una pequeña máscara blanca y unos cuantos pelos del mismo color y, en efecto, es brillante: Es la mejor portera que se ha visto, tanto que si me inclinara a las religiones de la India, o creyera como Platón en la metempsicosis, pensaría que es la reencarnación de uno o varios de los más brillantes guardianes de la portería que hayan podido existir en el fútbol (o futbol, al gusto). Da unos saltos increíbles y atrapa la pelota en el aire a un metro de altura, y no estoy exagerando. La Viuda Negra le debe su nombre a la cualidad ¿buena o mala? de matar de amor a todos los machos que se le han comprado (cuatro en la lista), tanto es así (no se dice “tan es así”) que decidimos dejarla viuda para siempre, pues en esta era del consumismo es cursi morir de amor.

Bien, pensarán mis amables lectores, ¿Por qué toda esta relación de las mascotas que habitan en la casa de María del Rosario? Me explico: Me cabe la duda de si el nombre español de los dackels es “zarceros”, o si este se refiere a cualquier especie de perros pequeños que cace entre las zarzas, y en especial a los “salchichas” de pelo largo. He revisado todo el volcán de libros especializados en canes que me legó Roberto, he bajado cuanto he podido de Internet, y nada he encontrado. Solamente sé que los perritos son cazadores (hechos por cruzamientos, igual que los doberman y otros más) y desde que llegaron al ex jardín trasero de la casa (ya pasó a la calidad de sitio, o peor aún, de patio lleno de hoyos) hará más o menos un año les han dado muerte a no pocas ratas y a no menos de diez zanates (He escrito “les” porque se trata de dos objetos indirectos. ratas y zanates)…

Tenía además un compromiso: Explicarles a mis nietos Fierabrás, o Alarico, y a su hermana, Atila, de solo seis añitos, por qué esos perros reciben el sobrenombre de “salchichas” aquí y en España, y aventuro una opinión, la única que se me ocurre. Su figura recuerda la de esos embutidos. En el DRAE, no figuran en la entrada de “salchicha” ni en la de perro, que incluye algunas variedades, pero no menciona todos los registrados en los “kennel clubs”. Necesito la ayuda de un criador experto de esa simpática raza canina que me aclare el asunto (que no el tema). En tanto, seguiré llamando dackels a los canes que nos alegran con su presencia, aunque hayan desterrado a los zanates, palomas y otras aves, anteriores habitantes de las jacarandas y los granados.