Escenario
La Corona: el sitio de Petén donde se han recuperado más inscripciones jeroglíficas en las últimas décadas
Conozca más de este sitio arqueológico que ayuda a reconstruir la historia de Tikal y el Reino Serpiente y revela las alianzas, guerras y matrimonios entre reinos mayas.
Marcello Canuto y Tomás Barrientos directores del Proyecto Regional Arqueológico La Corona, durante el descubrimiento de un nuevo panel en ese sitio, en 2015. (Foto Prensa Libre: cortesía Tomás Barrientos)
Prensa Libre publica desde el martes 1 de septiembre una serie sobre los hallazgos arqueológicos del sitio La Corona, la cual, explicó a Prensa Libre Radio el arqueólogo Tomás Barrientos, “permite llevar el conocimiento técnico, que a veces se queda en círculos científicos y arqueológicos, a todos los guatemaltecos”.
La serie de seis láminas se publica los martes y miércoles en las páginas centrales de la edición impresa, hasta el 16 de septiembre.
En esta entrevista, Barrientos, uno de los arqueólogos que han dirigido los estudios de La Corona y director del Centro de Investigaciones Arqueológicas y Antropológicas de la Universidad del Valle de Guatemala, comenta sobre este sitio arqueológico.
¿Por qué La Corona es un sitio importante y por qué no se conoce sino hasta muy tarde?
Es una ciudad que se descubre a finales de los años 90, pero se conocía desde hace décadas por las inscripciones jeroglíficas que fueron saqueadas de este lugar. La Corona es casi como una biblioteca, porque es el lugar donde más inscripciones se han recuperado en las últimas décadas (…), que nos están ayudando a reconstruir una parte muy importante de la historia de Guatemala.
La Corona describe detalladamente la historia de lo que en su momento fueron los dos reinos o las dos ciudades más importantes. Nos narra buena parte de la historia de Tikal y su gran rival, el Reino Serpiente.
¿Qué les hizo pensar que estaban frente a una ciudad más importante de lo que imaginaban?
Desde los años 60 aparecieron pequeños paneles de piedra de muy alta calidad con fragmentos de historia y por casi 40 años se buscó ese lugar desconocido y finalmente se supo que estaba acá en Guatemala. Una ciudad muy, muy pequeña (…) que había pasado desapercibida y, cuando mi colega, el doctor Marcello Canuto, finalmente demostró que todas estas inscripciones venían de este pequeño lugar en el noroccidente de Petén, pues decidimos iniciar el proyecto porque queríamos saber por qué en este lugar había tanta historia, y lo que hemos visto es que fue un lugar muy estratégico en la geopolítica de ese entonces.
Así que lo que vemos es que fue un gran aliado del Reino Serpiente. En La Corona se orquestaron muchas estrategias militares, muchos matrimonios entre estos reinos, que nos indican lo compleja que era la historia de las ciudades mayas en el período Clásico. Estamos hablando del siglo V al siglo VIII después de Cristo. Y yo soy de la tesis de que nos falta muchísimo por descubrir.
¿Por qué había una rivalidad entre Tikal y el Reino Serpiente?
La historia de las ciudades mayas clásicas se parece mucho a la historia de las grandes dinastías europeas. Mucha intriga, muchas alianzas, conflictos, pero todo se reduce a la economía, control de recursos, acceso a rutas de comercio. En este caso, las ciudades querían controlar el acceso a recursos del mar, la sal, el jade, la obsidiana.
Tikal fue la ciudad que dominó lo que llamamos el Clásico temprano. Y Kaanul, el Reino de la Serpiente, pues surge como el gran rival de Tikal.
Kaanul derrota a Tikal dos veces con la ayuda de ciudades como Sak Nikte’, como La Corona. Pero finalmente, digamos que el desenlace sucede en el año 695, que es cuando Tikal gana la batalla final. De hecho, el famoso templo del Gran Jaguar es el monumento que conmemora esta victoria final de Tikal sobre el Reino Serpiente.
Entonces, parte de la historia está contada en Tikal, por supuesto, pero la otra parte de la historia, especialmente cuando Tikal sale derrotado, está contada en lugares como La Corona.
¿Qué nos podría contar del poder de la mujer en la política en ese tiempo?
De hecho, el número tres de la serie trata sobre tres princesas del Reino Serpiente que llegan a La Corona, se casan con los reyes de La Corona, de Sak Nikte’, y al igual que como vemos en Europa, las mujeres muchas veces son el poder detrás del trono, porque fueron instrumentos muy importantes en cuanto a la diplomacia y la geopolítica.
No solo hay registros de estas tres mujeres que establecieron la alianza entre los dos reinos, sino también sabemos de las reinas locales de La Corona que también sirvieron para establecer alianzas con otras ciudades cercanas (…). Si bien las dinastías del período Clásico maya se basaban en la descendencia masculina, podemos ver que las mujeres muchas veces ostentaban títulos de mayor rango que el mismo rey.
¿Qué tan sofisticada era realmente la política de los mayas?
La Corona tiene esa particularidad, que sus textos nos hablan mucho de las intimidades dentro de la corte, dentro de las cortes, y sí era una vida muy sofisticada. Pensemos en que los reyes de La Corona se volvieron básicamente parte de la familia del Reino Serpiente por estos matrimonios (…). Gran parte del papel de estos reyes, los príncipes y todo esto tenía que ver mucho no solo con organizar la sociedad en sus aspectos económicos, militares, pero también mucha ritualidad. Parte del papel de estos reyes era realizar ceremonias cada cierto tiempo, celebrar los ciclos calendáricos, y por eso es que en la publicación número 4, por ejemplo, vamos a hablar de por qué en La Corona aparece la famosa profecía del 13 Baktún del 2012, porque estos reyes también tenían una función en cuanto a la cosmovisión, en cuanto a ordenar la sociedad de acuerdo con los principios cosmológicos.
Esta publicación está relacionada con el descubrimiento de lo que hoy se conoce como el texto jeroglífico más largo en la historia de Guatemala y su relación con la profecía del 13 Baktún, que realmente recordarán que era el fin del mundo.

