Vida

De Leonardo y de EL Veronés

Existe un principio ?clasicista? en la composición de la Última Cena de Leonardo, basado en establecer un equilibrio óptico, provocando fuerzas entre las diferentes partes.

Los personajes, colocados en grupos de tres, le imprimen a la obra un carácter totalmente formalista y abstractamente rítmico. Este tema es bastante tardío en el arte cristiano, aparece por primera vez en las iglesias románticas del siglo XIII. La Última Cena, en la iconología, ocupa el ?tipo? adecuado para la representación del Sacramento de la Comunión.

La escuela veneciana secularizó ese tema. El mejor ejemplo es Las Bodas de Caná, del Veronés (1573), obra que prefigura La Última Cena. La obra de Leonardo se encuentra en el refectorio de Santa María Della Grazie en Milán. La técnica del fresco no era lo suficientemente flexible y sutil para Leonardo, de tal manera que adoptó una técnica creada por él, lo que provocó un rápido y desastroso deterioro de la pintura. Lo que hoy vemos es sólo una sombra de la creación de Leonardo, aunque aún mantiene la inmensa autoridad, que ha hecho de ella una de las pinturas más reverenciadas.

La relación entre las ?imágenes? ha sido un largo compromiso que se inicia con el cristianismo, lo mismo que el simbolismo. En este fresco, Leonardo colocó un nudo en una de las esquinas del mantel, en simbología cristiana el nudo se relaciona con la idea de ?atadura divina de los nudos del destino?.

Las prefiguraciones son en sí un sistema del mundo y la concepción de la historia reducida a la unidad. Las Bodas de Caná fue encargada al Veronés, para el refectorio del monasterio de San Jorge, en Venecia.

Al igual que Leonardo, Veronés agrupa a las figuras geométricamente, Jesús está colocado frontalmente, un eje vertical divide su cuerpo rigurosamente, lo que le dá una rigidez hierática. Los símbolos de la pasión se alinean a lo largo de la balaustrada.

La obra de Aretino, ?Los cuatro libros de la humanidad de Cristo? (1535), contiene sorprendentes comentarios del ?Nuevo Testamento?. Veronés los utilizó para enriquecer de una manera un tanto tortuosa y compleja este importante pasaje bíblico. No hay que olvidar que es una obra manierista.

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