Vida

Mensajes Íntimos: Demostremos la caridad y el amor 

La penosa historia de una joven madre de 18 años que espera gemelos.

Estimada Rina:

Le envío esta carta con la esperanza de encontrar alivio a esta situación tan difícil que estoy pasando. Sucede, que en estos días estoy por dar a luz a mis gemelos, pues como usted recordará, le envié una carta a esta columna hace unas semanas y fue publicada. En esa misiva le solicitaba ayuda y le contaba que el padre de ellos me abandonó al saber que estaba embarazada y, por el mismo motivo, perdí mi trabajo.

Para poder ayudarme en esta situación pedía ayuda a sus lectores para poner una venta de jugos, pero no fue suficiente la ayuda que recibí. Yo sé que no es obligación de nadie, pero debo darle a mis hijos lo necesario cuando nazcan. Primero Dios, después del parto y me recupere, pueda encontrar algún empleo que me permita sostenerlos.

Mi mamá me está ayudando, pero no me siento bien, pues no estoy aportando nada en estos momentos. Además, no tengo ni cama en dónde dormir, solo un catre, y me preocupa, que cuando nazcan mis bebes no tener dónde acostarlos. La ropa que recibí fue muy poca y apenas me alcanza para sacarlos del hospital. Pero Rina, no pierdo la esperanza de que todo mejorará. Dios me ha permitido llegar casi al final de mi embarazo. A pesar de pasarlo en reposo y tener solo 18 años, tengo la ilusión de tener a mis hijos gemelos y en ningún momento he pensado darlos en adopción. Sé que saldré adelante con ellos con la ayuda de Dios y poniendo todo mi esfuerzo para verlos crecer a mi lado.

De nuevo le agradezco su atención a mi carta; que Dios bendiga a las personas que puedan ayudarme en estos momentos tan difíciles.

Querida amiga:

Con la rememoración del más grande acontecimiento que se ha dado en el mundo: ¡el nacimiento del Niño Jesús!, nacerán sus hijos gemelos en estos días. Y así nació el Niño Dios, en un humilde pesebre, sin ropa y en pobreza, usted espera a sus hijitos gemelos con amor y sacrificio. Y tenga la seguridad que vendrán con la bendición de Dios.

Por eso, debe confiar en que todo saldrá bien y que van a pasar estos días difíciles que está viviendo. Verá cómo se solucionarán sus necesidades y cómo recibirá el apoyo de la gente buena, que siempre está dispuesta a servir. Especialmente, porque estamos a las puertas de la Navidad y ésta es la mejor oportunidad para volcarnos con amor hacia aquellos que nos necesitan. Porque la Navidad también es caridad y las obras son importantes para hacer crecer nuestra vida espiritual. Por eso es bueno recordar a los cristianos, que dediquen un tiempo especial para acercarse no solo a los amigos, sino también al prójimo necesitado, como en el caso de esta joven aún adolescente, que está próxima a ser madre de gemelos.

Por todo esto, pongo frente a los lectores la difícil situación de esta madre. Sé que en estos días muchas almas buenas desean hacer una obra en el nombre de Dios, ayudando en lo que les es posible. Cualquier ayuda será de gran valor para ella. Tengo en mi poder el número de la cuenta del Banco G&T, que con mucho gusto puedo proporcionar por medio de la secretaria Mercedes López, llamando al teléfono número 2412-5600, en horas hábiles.