Según el estudio, este alimento es incluso mejor que el dextrometorfano, un medicamento que contienen muchos jarabes para eliminar este molesto síntoma. En el estudio participaron 105 niños de dos a 18 años que habían acudido a una consulta médica por presentar tos y otros síntomas propios de un constipado.
Los resultados confirmaron que aquellos que habían tomado miel tosieron con menos frecuencia por la noche, la tos fue menos molesta y durmieron más. La mejoría de ellos también repercutió sobre los padres que conciliaron mejor el sueño.
?La miel tiene un efecto antioxidante y antimicrobiano bien establecido, lo que se ha sugerido como mecanismo para su eficacia en la curación de heridas y puede ayudar a explicar su superioridad en este estudio?, señalaron los pediatras.
La miel oscura empleada en la investigación tiene mayor contenido de componentes fenólicos, asociados con propiedades antioxidantes.