Moda y Estilo

Lencería dibuja clandestinamente la silueta femenina

Las poco discretas artimañas utilizadas desde el siglo XIV hasta la actualidad para estilizar y erguir la silueta, conforme a las exigencias de la época, la moda y la moral del momento, se revelan en una exposición en París.

PARÍSLa mécanique des dessous, que puede visitarse hasta el próximo 24 de noviembre en el Museo de Artes Decorativas, exhibe más de doscientas piezas entre corsés, corpiños, miriñaques, cinturones de estómago, guardainfantes, fajas o incluso los recientes push up.

Estas prendas interiores no se presentan como simple lencería, sino como verdaderas máquinas, estructuradas y elaboradas deliberadamente para dibujar un contorno femenino seductor o para evidenciar el poder de una nobleza erecta frente al pueblo pomposo y redondo.

Precisamente, los trajes de las últimas décadas de la Edad Media, expuestos en la capital francesa, permiten intuir una consciencia más concreta de la silueta y por lo tanto una predilección por las piezas que disimulaban, disfrazaban o enmascaraban el cuerpo.

Los corpiños de varillas y los miriñaques que se estilaron a partir de esta época delineaban una silueta muy singular, casi enteramente recreada por la ropa interior, y proponían un contorno abstracto en el que se desvanecía cualquier huella de naturalidad.

No obstante, a finales del siglo XVIII la futura “ciudadana”  empezó a reclamar la libertad de formas, en cuanto a la vestimenta, para disfrutar de una libertad del ser más amplia.

Las mujeres de mediados del siglo XIX también estuvieron destinadas a ser verdaderos autómatas a las que se les recomendaba “mantenerse firmes y andar lentamente” .

Los primeros pasos hacia la liberación corporal femenina los dio, precisamente, la moderna lencería de principios del siglo XX.