Vida

Murió Jorge Amado

El escritor brasileño murió el lunes pasado, de un paro cardiorrespiratorio.

Salvador (Brasil) /.-Brasil se despidió ayer de Jorge Amado, el escritor muerto el lunes de un paro cardiorrespiratorio cuando le faltaban apenas cuatro días para cumplir 89 años.

Miles de personas dieron su último adiós al autor de ?Doña Flor y sus dos maridos? en el Palacio de la Aclamación, en el centro de Salvador, la primera capital de Brasil y una de las ciudades del estado de Bahía que Amado inmortalizó en su obra.

A las ocho y media de la mañana, cuando las puertas de la antigua sede de la gobernación de Bahía fueron abiertas al público, cerca de mil personas ya formaban fila en la calle para poder desfilar frente a los despojos mortales del escritor.

Por lo menos dos mil personas pasaron por el Salón Noble del Palacio en la primera hora de visitas, según la policía, que tuvo que cerrar varias calles aledañas.

La mayoría fue recibida por la eterna compañera de Amado, la también escritora Zelia Gattai, a quien el novelista definía como su ?ideal de felicidad? y que le acompañó durante 51 años en su carrera, como militante comunista, en el exilio y durante los numerosos ingresos a hospitales de los últimos años.

En la fila se mezclaron desde el ministro Cultura, Francisco Weffort, y el gobernador regional, César Borges, hasta anónimos y humildes habitantes de Bahía, a los que Amado supo retratar perfectamente en más de 30 novelas con su idiosincrasia, música y ritos más cercanos de Africa y el Caribe que de Sao Paulo.

El considerado escritor más popular e importante de Brasil, pese a que se definía como un simple ?contador de historias?, fue objeto de numerosos homenajes públicos y oficiales, entre ellos los tres días de duelo nacional decretados por el presidente del país, Fernando Henrique Cardoso.

Los bahianos decidieron acudir masivamente al velatorio debido a que no tendrán una tumba ante la cual llorar. Por expreso deseo del escritor, sus restos serán incinerados hoy mismo y las cenizas serán esparcidas bajo el mango que reina en el jardín de la casa de Amado en el barrio de Río Vermelho.

Según sus editores, Amado fue leído por más de 80 millones de personas en todo el mundo, que compraron sus libros en 48 idiomas y en 52 países.

Además de los turistas extranjeros que se sumaron a la fila frente al Palacio de la Aclamación, cientos de personas, entre ellos amigos como los escritores colombiano Gabriel García Márquez y peruano nacionalizado español Mario Vargas Llosa, enviaron mensajes de condolencia.

?Hemos recibido mensajes tristes y dolorosos de amigos de todas partes del mundo. El escritor (portugués) José Saramago (Premio Nobel 1998) llamó desesperado cuando se enteró de la muerte de Jorge Amado. El ex presidente José Sarney estaba muy triste y emocionado?, aseguró Zelia Gattai en breves declaraciones a la prensa.

Según Zelia, los mensajes de apoyo han llegado de Checoslovaquia, Estados Unidos, Gran Bretaña, Rusia y ?principalmente Francia?, donde Amado acostumbraba a pasar largas temporadas cuando no estaba escribiendo en Bahía.

?Mi padre era la persona más sencilla del mundo. Por eso llegaron tantas manifestaciones de cariño, procedentes de personas de todos los niveles sociales?, dijo la hija del novelista, Paloma.