Vida

El nacimiento de la abuela luna y el abuelo sol

Tradición Oral.

Antes que naciera el sol y la luna, la tierra era tranquila y oscura; existían pocos seres vivientes en la Madre Tierra , uno de ellos era un niño alegre llamado Askun.

Askun vivía solo con su nana en un ranchito de paja. Juntos disfrutaban la vida mientras transcurría el tiempo. Una madrugada, Askun fue despertado por el llanto de un niño recién nacido. El llanto provenía del ch’at (cama) de su nana. Askun sorprendido preguntó a su nana ¿quién es este niño? -es tu hermanito Ijtzin, con quien tendrás que jugar y enseñarle a trabajar, respondió su nana. El tiempo fue pasando…

Ijtzin crecía rápido y pronto empezó a acompañar a su hermano Askun. Juntos salían a buscar comida, pero Ijtzin, como todo niño, dedicaba más tiempo a jugar. Esta situación enojaba a Askun. Un día, cortó de un frutal una gran rama con la que le pegó a Ijtzin hasta dejarlo inconsciente.

Al regresar a casa, su nana le preguntó ¿y tu hermanito?, Askun apenado respondió -se quedó jugando-.

Justo en ese momento iba entrando Ijtzin, quien dijo: madre, traje estas frutas para la comida de los tres.

Al día siguiente volvieron a salir juntos y Askun pensó, ¡esta vez sí lo voy a engañar! -ya en el bosque le preparó una trampa con piedras que había a la orilla del río. Mintiéndole le dijo ¡¡¡Ijtzin Ijtzin!!! en esta cueva hay un armadillo; entrá vos que sos pequeño y lo agarrás.

Ijtzin confiado y alegre entró a la cueva, momento que Askun aprovechó para derribarla, dejándolo encerrado. Al llegar a su casa, su nana le preguntó ¿y tu hermanito? -se quedó jugando respondió Askun.

En ese instante llegó Ijtzin diciendo, ?Nana traje este armadillo para la cena?.

La madrugada siguiente, Askun aún seguía enojado. Ijtzin ya sin recordar lo que había ocurrido el día anterior, acompañó a su hermano al bosque.

Caminando y caminando, llegaron a un gran árbol que tenía un panal en sus ramas. Askun trepó al árbol para comer la miel, con la intención de no darle nada de miel a Ijtzin. Trepado en el árbol, sólo le tiraba pedazos de cera mascada a Ijtzin, quien con habilidad tomó la cera y moldeó taltuzas, a quienes les dijo que se comieran las raíces del árbol para que se cayera.

Al caer Askun se partió en pedazos, convirtiéndose cada pedazo de su cuerpo en animalitos como conejos, venados, aves, etc.

Ijtzin, preocupado por lo que había ocurrido, cargó al conejo y agarrando a Ijtzin de la mano saltó a un árbol, luego a la montaña y a las nubes, hasta convertirse Ijtzin en el abuelo Sol y su nana en la abuela Luna.