Vida

Navidad retro 

Es 1961. Ni el hombre ha llegado a la Luna ni computadoras laptop en oferta. Tampoco juegos de video o reproductores de música MP3. Quizá algún modelo portátil de tocadiscos de acetato con el avanzado sistema de sonido estereofónico. “En ese tiempo, la gente mandaba a confeccionar sus estrenos; no había ‘pacas’ ni maquilas. Las telas de moda eran el chifón y el raso”, cuenta Emilia García Fuentes, de 87 años, quien trabajó por muchos años como modista.

Para ir más allá, en el tiempo, se le preguntó lo mismo (¿qué recuerda de la Navidad en sus años de juventud?) al tío de Emilia, don Rafael Fuentes Girón, quien cumplió 107 años en octubre recién pasado. “Crecí en el Hospicio Nacional. Allí había monjas y en Nochebuena, había Misa de Gallo a las 12 de la noche. Nos daban un tamal”, cuenta con sorprendente lucidez don Rafita, quien años después ya disfrutó de las fiestas del nuevo año “con marimba y cohetillos”, dice.

Emilia, quien reside en la zona 3, recuerda que en los días entre Navidad y Año Nuevo, de niña, veía pasar los grupos de romeristas que iban, a pie, rumbo a Esquipulas. “También recuerdo que mi papá hacía un nacimiento enorme y todavía lo hacemos”, comparte emocionada.

A la pregunta ¿cuál es el secreto para la longevidad?, don Rafa dice que llegar a más de 100 años no es la gran cosa. “Es algo cansado, usted… pero es algo que Dios le concede a uno y hay que vivirlo. Yo me siento feliz porque estoy con mi familia”, concluye.

La época de fin de año, décadas atrás, tenía algún parecido con la actual

Así vivían la navidad Con alegría y fe  “Antes era más tranquilo” 

Rafael Fuentes quedó huérfano, junto a otros dos hermanos, a muy temprana edad. Vivió en el Hospicio Nacional, en donde organizaban posadas para la Navidad. “Las monjas nos enseñaban a rezar y cantábamos villancicos el 24. Había una Misa de Gallo a la medianoche y al otro día nos daban tamal”, cuenta Rafael, quien trabajó toda su vida como sastre. “Antes había más trabajo, porque los caballeros mandaban a confeccionar sus trajes completos para estas fechas”, dice.

Mientras tanto, Emilia García Fuentes, cuya madre también vivió en el hospicio, recuerda que los almacenes más populares en las décadas de 1950 y 1960 eran La Paquetería, Lázaro, El Cairo y La Perla.

“Traían muchas mercancías de Francia y España, telas y otros materiales para costura, no como ahora que todo es chino”, comenta Emilia, quien está feliz de vivir un fin de año más pero no puede evitar comparar la situación de violencia: “Sí se daban algunos hechos, pero antes era más tranquilo”, afirma.