La ?estética de la comunicación? y esto es vital, condicionará, la supervivencia del humanismo del III milenio. En estos días la televisión prácticamente se ha adueñado de la información deportiva, esto es muy positivo, aunque nosotros estemos en otro hemisferio.
Mientras miles de personas abarrotan los estadios, millones ven lo que sucede en los mismos, para participar del ?rito?. El arte contemporáneo en su irresistible identificación con el impulso vital y colectivo de la energía respondió entusiastamente cuando se organizó la exposición alrededor del Fútbol.
El espectáculo de este deporte ofrece múltiples expresiones, además se pueden descubrir infinidad de emociones estéticas. En las obras de esta exposición encontramos casi teoremas plásticos de la línea, la línea traza recetas con el balón y ésta puede convertirse en una espléndida curva, una elipse o una espiral.
El balón traza cuadrículas en el césped, de tal modo que nos recuerdan una obra de Michaux, mientras otras van a la saga de R. Delaunay, cuando fragmentan la forma y yuxtaponen el color, interrelacionando los mismos y las formas, logrando un auténtico movimiento visual de lo efímero de éste, pero siempre trascendente en la efervescencia cromática.
En esta muestra se abordó al expresionismo, al pop art, al arte naif, todos estaban en el mismo campo. El arte una vez más, a través de la basta gama de diversidades, reveló cómo las artes visuales pueden ser el catalizador más veraz y más inmediato.
Cada artista puede interpretar este tema como quiera, puede utilizar la línea con toda su fuerza o el color en sus perfiles más rotundos. La música no es ajena a este deporte, nos pide recordar a Bartok, cuando el ritmo se torno dramático y tenso, puede ser también zamba o un vals.
Jorge Luis Borges decía: ?No entiendo cómo veintidos señores pierden su tiempo propinándole patadas a un cuero?.
En cambio, Octavio Paz lo consideraba fuente de nuevos ?iconos?. En el libro ?¡Gool!, siete historias del fútbol? Mario Benedetti, Nestor Sánchez, Mario Vargas Llosa entre otros, describen a este juego en toda su dimensión, no sólo en el aspecto recreativo, sino en lo que contiene de drama humano.
El fútbol es una entre mil maneras que ha encontrado el hombre para trascender, para poder explotar los límites y el desarrollo de sus pasiones. El fútbol es más que un deporte, es la belleza, la expresión vital y estética del cuerpo humano en movimiento, es también perseguir un sueño.
Este juego llega a ser la representación de la vida, la guerra, la astucia y la solidaridad. Pero sobre todo es la afirmación de un anhelo y un talento. Es una forma que el hombre ha encontrado para trascender.