El segundo estudio analizó los casos de menores que necesitan varias dosis de corticoides inhalados. Los científicos descubrieron que el crecimiento mejoró en un cuarto de centímetro con dosis más bajas de esa sustancia que controla el estrés, interviene en la inflamación y regula las secreciones de otras hormonas.
Tal y como los expertos recuerdan, las normas de tratamiento para el asma recomiendan utilizar los inhaladores como terapia de primera línea para los niños con asma persistente, y a pesar de que ese tratamiento es considerado seguro para los niños, los padres y los médicos deberían tener en cuenta ese impacto en el crecimiento de los pequeños.
El asma se produce por broncoconstricción —estrechamiento de las vías aéreas—, lo que produce tos y dificultad respiratoria. Si el niño empieza a toser antes de acostarse o al levantarse, o si respira más de 40 veces por minuto, podría padecer asma. Fuente: Muyinteresante.es