¿Qué es lo que lo provoca? “Hasta la fecha no se ha podido determinar el origen real; es multifactorial. Puede ser hereditario, por situaciones ambientales como fumar o por la obesidad”, explicó ayer el traumatólogo Roberto Bran, durante El Consultorio, programa que se transmite por www.prensalibre.com.
El principal síntoma de estas se manifiesta a través del dolor, en la espalda baja o extremidades, y en algunas ocasiones llega a ser tan intenso que limita a las personas en sus actividades diarias.
El médico Roberto Bran habla con la periodista Pamela Saravia, durante El Consultorio.
Así se originan
Para conocer más sobre lo que sucede dentro del cuerpo cuando hay una hernia de disco es importante saber cómo es la composición de la columna vertebral. Está integrada por 33 vértebras, con sus respectivos discos y cada uno de estos está compuesto por un anillo fibroso que en su interior guarda una sustancia, conocida como núcleo pulposo. Este tiene la función de amortiguar o permitir la flexibilidad del cuerpo.
“Cuando se dice que hay una hernia de disco es cuando el anillo fibroso sufre una ruptura y permite que el contenido pulposo salga del disco y llegue a ocupar y hacer presión en las raíces nerviosas; es ahí donde se produce el dolor”, explicó Bran.
La afección es distinta en cada paciente, ya que cada vértebra está ligada a a raíces nerviosas específicas del cuerpo. Si un paciente tiene una hernia a nivel cervical tendrá molestias en los hombros y brazos, mientras que aquel que tiene una hernia discal a nivel lumbar, tendrá problemas en la espalda baja o en los miembros inferiores.
Normalmente, después de los 20 años de edad el disco empieza a perder su resistencia y su hidratación, lo cual hace que una persona sea propensa a padecer una hernia. “La literatura médica dice que el pico de incidencia discal se da entre los 30 y 50 años”, dijo Bran.
Descargue la infografía sobre las hernias discales.
¿Operación?
Antes de pensar lo peor, debe considerarse que padecer una hernia de disco no es sinónimo de operación. “Del porcentaje de casos diagnosticadas, solo el 5 por ciento requiere una microcirugía”, aseguró Bran.
Los demás casos reciben tratamiento conservador —terapias o fármacos— que aunque no elimina la hernia, minimiza el problema. “Es una rehabilitación que fortalece otras estructuras estabilizadoras que ayudan a que la hernia ya no cause los síntomas en el paciente. Esta terapia permite que en seis meses un paciente recupere sus actividades físicas cotidianas”, dijo el experto.
Aún así, existe un factor psicológico que hace que el paciente maximice su dolencia.
“El simple hecho de decir que un paciente tiene una hernia discal desencadena más el problema. Incluso hay un 40 por ciento de personas que las tiene sin presentar síntomas, hasta que son diagnosticados”, comentó Bran.
El especialista recomienda que al momento de aparecer el primer padecimiento de este tipo, como dolores intensos, hormigueos o pérdida de fuerza en alguna parte del cuerpo, se consulte a un experto que lleve a cabo pruebas específicas que determinen si se trata de una afección de este tipo.
Posteriormente se hacen estudios específicos como radiografías, resonancia magnética o electromiograma, para confirmar el cuadro clínico. Así se determinará el tratamiento o si el paciente necesitará una microcirugía.
Diagnóstico
Para determinar si el paciente padece de una hernia de disco, el especialista hará una serie de cuestionamientos sobre el problema y posteriormente efectuará un análisis físico. Así se determinará si existe o no una hernia
discal.
Posteriormente, el experto solicitará diagnósticos como radiografías, resonancias magnéticas o electromiogramas.
Síntomas
Los síntomas varían de acuerdo con la posición de la hernia, ya que esta se puede posicionar en cualquier disco de la columna vertebral, aunque el punto más frecuente es la sección lumbar.
Los síntomas van desde dolor intenso, así como el adormecimiento de ciertas áreas del cuerpo, hasta el hormigueo o pérdida de sensibilidad en la zona del cuerpo afectada.
Cirugía
Cuando una hernia es demasiado grande y ocupa más del 60 por ciento del conducto que está comprimiendo, es necesario llevar a cabo una microcirugía.
Esta consiste en hacer una pequeña ventana a través del hueso para retirar el fragmento que está haciendo compresión sobre la raíz del nervio. Sin embargo, el número de pacientes que la necesitan es mínimo.
Tratamiento
La recuperación, aunque no elimina la hernia, radica en programas de rehabilitación ortopédica que permitan al paciente recuperar todas sus destrezas habituales.
Esta consiste en actividades físicas para el fortalecimiento de la musculatura abdominal y paraespinal. Una actividad que ayuda es la natación.
Cabe mencionar que cada tratamiento es individual y específico.
Contacto: traumatólogo Roberto Bran, tel. 2362-2396