Una manera original de degustar el camote

En Guatemala, se suele comer el camote en miel, cocido o frito, pero la suave textura de este tubérculo permite prepararlo de muchas otras formas, en las que se destaque su inigualable sabor dulce.

Camote relleno de frijol y pico de gallo es un saludable deleite que nos provee de gran cantidad de nutrientes y, además, es delicioso por la combinación de sabores y texturas, receta preparada por la chef Karen Espino. (Foto Prensa Libre, cortesía de Karen Espino)
Camote relleno de frijol y pico de gallo es un saludable deleite que nos provee de gran cantidad de nutrientes y, además, es delicioso por la combinación de sabores y texturas, receta preparada por la chef Karen Espino. (Foto Prensa Libre, cortesía de Karen Espino)

En el mundo hay más de 3 mil variedades de camote, el cual ha sido utilizado desde siglos atrás como alimento básico de la dieta y para tratamiento de padecimientos por las propiedades curativas que se le atribuyen, expone la chef Karen Espino. Puede prepararse cocido, en almíbar, al vapor, frito o al horno. Dulce o salado es muy rico, añade.

El camote es un tubérculo rico en fibra, minerales, vitamina A y antocianinas —pigmentos antioxidantes vegetales—. Por lo tanto, es un alimento que retrasa el envejecimiento celular, es digestivo y anticancerígeno, dice.

Este tubérculo forma parte de la cocina autóctona de todos los países que lo cultivan desde épocas prehispánicas. Es popular en Perú, Puerto Rico, República Dominicana, México, Estados Unidos, España, Cuba y Argentina, En Guatemala, se utiliza para preparar un dulce tradicional. También, se puede consumir con o sin piel, en puré, pasteles o mermeladas. Su textura es muy parecida a la de la papa y no contiene gluten, explica la chef.

“Esta receta de camote relleno con frijol y pico de gallo es de los platillos que más encantan por ser tan diferente, colorido y agradable a la vista; es una mezcla refrescante y exótica al paladar y, sin lugar a dudas, súpernutritivo”, expone Espino, quien añade que es un platillo exquisito, apto para vegetarianos y veganos y para personas con celiaquía. Además, su preparación es práctica y rápida, pero es sustanciosa.

El frijol es una de las legumbres de mayor consumo de los guatemaltecos, el cual nos aporta ácido fólico, hierro, fibra y magnesio. Es la principal fuente de proteína en su alimentación, y en esta receta se degustan “parados”, agrega Espino.

El tomate es la hortaliza mas importante en el mundo, rica en fibra y baja en calorías. Contiene vitaminas B1, B2, B5 y C, entre otros nutrientes, y se consume, por lo general, crudo en ensaladas, como base de recados, salsas, caldos, sofrito, asado y jaleas, entre otras preparaciones..

“Para esta receta podemos usar nuestra creatividad e incorporar otras opciones para el relleno; por ejemplo, champiñones sofritos, lentejas, queso, pollo o atún”, refiere la chef.

La trayectoria de la chef

“En la vida hay momentos en los que evolucionamos y tomamos conciencia de factores que hasta en un momento estaban bien, pues cumplen con estándares aceptados por la sociedad”, indica la chef. “Sin embargo, después de realizar estudios sobre temas de salud, metabolismo y nutrición, mi cocina ha evolucionado hacia la alimentación consciente, en la cual se enfoca mi labor culinaria. A diario y para beneficio de mis clientes, inclino la balanza hacia el empleo, en su mayoría, de productos e ingredientes de origen natural, equilibrando en cada plato el aporte nutricional requerido” agrega.

“Así mismo, condimento cada receta con los regalos que la naturaleza pone a nuestra disposición y siempre busco la excelencia en la preparación, presentación y sabor de cada platillo”, dice Espino.

“La cocina tradicional guatemalteca ha sido la mayor influencia en mis creaciones. He aprendido a innovar, perseverar y disfrutar de las cosas que más me apasiona, que es cocinar”, concluye la chef.

Ingredientes

1 camote grande
1/2 taza de frijoles cocidos
3 tomates grandes
1/2 cebolla mediana
1/2 taza de cilantro
1 limón
1 aguacate
Sal y pimienta
Aceite de oliva
Papel aluminio

Preparación

Precalentar el horno a 200 grados centígrados. Cortar el camote por la mitad, agregarle aceite de oliva, sal y pimienta al gusto y envolver en papel aluminio. Hornear por 40 minutos, aproximadamente, o hasta que el tenedor entre con facilidad en el camote. Dejar enfriar.

Para el pico de gallo, en un recipiente agregar el tomate, cebolla y cilantro picados, mezclar y añadir jugo de limón y sal al gusto. Colocar sobre el camote los frijoles cocidos, el pico de gallo y, por último, lascas de aguacate.

Perfil de la chef

Chef Karen Espino

  • Karen Espino se especializa en gastronomía saludable.
  • Tiene certificaciones en nutrición y obesidad, control de diabetes y dietética.
  • Obtuvo el primer lugar en la categoría de Arroces en la Feria Alimentaria.
  • Es fundadora de la empresa Chocolishus, pionera en creación de manzanas artísticas pintadas y decoradas a mano con chocolate, desde el 2013 a la fecha.
  • TIene servicio de catering, alimentos saludables, salsas artesanales, jugos cold pressed y, recientemente, lanzó mermeladas sin azúcar.