La gente se dio cuenta que el nawal de la noche (El Creador y El Formador), cuida a su pueblo. Se manifiesta de varias maneras para dar a entender que siempre está con ellos.
Un día, unos muchachos empezaron a salir en las noches, ya no respetaban la hora de dormir. Todo el pueblo sabía que a las ocho de la noche tenían que descansar, pero ellos ya no lo hicieron. Salían a quitarle el sueño a la gente del pueblo.
Una noche, cuando empezaba a alumbrar la luna y los muchachos gritaban por los caminos, de repente apareció una gran serpiente y corrió a los muchachos hasta que cada uno entró en su casa.
Esa fue la gran lección que recibieron los muchachos desobedientes.
Desde entonces nunca volvieron a salir de noche. Se dieron cuenta después que el palo de pito se convertía en serpiente para cuidar al pueblo.
Desde entonces la gente respeta a los árboles de pito y les gusta sembrarlos en el patio de la casa para que cuide las familias.
Centro Maya Saqb’e.
Compilador: Edgar Jobany Tojin Kaj (13 años).