Vida

Tradiciones Sampedranas

Por Veronica de Ramirez /.-El departamento de San Marcos es una tierra llena de contrastes, no sólo por que se encuentra el volcán Tajumulco, el más alto de Centro América, sino también las cálidas playas de Ocos en el Océano Pacífico.

Su clima, altitud y cultura mame, descendiente de los Mayas, son determinantes en las tradiciones que aún se conservan.

Es por allá por el año 1825, que los pueblos de San Pedro Sacatepéquez y San Marcos son elevados a la categoría de Villas y en 1866, la Villa de San Marcos es elevada a la categoría de Departamento. San Marcos es hoy una ciudad tranquila y San Pedro el centro de comercio.

San Pedro Sacatepéquez se caracteriza por su colorido y diferente traje típico, siendo el único en la república de tonalidades amarillas y elaborado con hilos de seda. 

La ciudad todavía conserva sus calles angostas y de piedra. Debido a su clima frío es muy notorio encontrar que los niños y niñas son ?chapudos? y de apariencia lozana.

San Pedro también es famoso por la elaboración de dos tipos de pan, uno que es más conocido como ?sheca? hecho con harina de trigo, y el pan de fiesta o pan dormido que se diferencia del anterior porque lleva más yemas de huevo.

También podrán obteneter las shecas de anís y rellenas de jalea, así como grandes y pequeñas. En realidad visitar San Pedro y no visitar la famosa panadería de San Bartolo es como no haberla visitado y no haber degustado el sabor de la tradición sampedrana. 

Entre las artesanías se encuentra la elaboración de máscaras de madera por artesanos dueños de morerías, que son empleadas en danzas, unas de origen prehispánico y otras que aparecieron durante la colonia. Otra artesanía muy conocida es la elaboración de velas, tradicionales en todo los ritos.

Dentro de éstas hay diferentes tipos como veladoras, palmatorias y cirios, así como colores, a pesar de que siempre predomina el amarillo.

Uno de los paseos en San Pedro es el Agua Tibia, balneario con tradición sampedrana, a aproximadamente dos kilómetros del parque, que existe desde la fundación de la ciudad shecana. El balneario está rodeado de grandes árboles y nacimientos de agua naturales, que hacen que el agua de las piscinas se renueve constantemente. Este cuenta con tres piscinas, una para adultos y las otras dos diseñadas para niños y niñas, en las que se han incorporado figuras como la de un barco de piratas, un delfín, un hongo y una tortuga, para el libre juego acuático.

Las pozas donde nace el agua rodean las piscinas y todo visitante puede entretenerse viendo los peces que allí crecen y admirar el verdor del bosque, las caídas de agua y el río que lo rodea.

Volviendo al parque, y no por ser lo último que se menciona es lo menos importante, es la visita a la moderna Parroquia de San Pedro, amplia iglesia recién reconstruyéndose, con un altar grande que está respaldado por un enorme vitral con la escena de Jesús en el Monte Sinaí, al igual que a lo largo de las naves de la iglesia se encuentran vitrales del Vía Crucis de un lado y de los 15 misterios del otro.

Como todo tiene un significado, las cuatro bases del altar significan los cuatro evangelios, los 12 vitrales que van hasta la cúpula representan a los 12 apóstoles, y los vitrales a los lados del altar son el antiguo y nuevo testamento. En realidad, un gran orgullo para los shecanos.