Economía

Nuevo gobierno debe trazar política fiscal

El revés que recibió el Estado para aumentar los ingresos tributarios por Q2 mil 186.8 millones y destinarlos para el gasto público de este año, tendrá una severa repercusión en el siguiente gobierno y la única solución a la vista es convocar al diálogo para reestructurar la política fiscal.

Por Urías Gamarro

La c risis fiscal tendrá su impacto en el próximo año. (Hemeroteca PL)
La c risis fiscal tendrá su impacto en el próximo año. (Hemeroteca PL)

Analistas consultados por Prensa Libre refieren que las implicaciones por la suspensión de tres impuestos por la Corte de Constitucionalidad (CC) serán trasladadas de manera inmediata al siguiente gobierno que resulte electo en la segunda ronda de elecciones presidenciales, el 25 de octubre.

Las nuevas autoridades, además de encontrar una debilidad en la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), tampoco contarán con recursos financieros para operar en los primeros 100 días.

Además, deberán recuperar el clima de confianza en los contribuyentes para que cumplan con sus obligaciones tributarias.

Recobro de impuestos

  • Acciones
  • El Ministerio de Finanzas Públicas y la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) definirán esta semana las acciones a emprender para evitar la extensión del agujero fiscal, que al mes de agosto alcanzó un acumulado de Q3 mil 135.1 millones que no se han logrado cobrar.
  • Francisco Rivera Escobar, jefe interino de la SAT, informó que entre las medidas están reestructurar programas de cobranza, y la fiscalización y control de las empresas en inventarios y ventas.
  • Otras acciones implican aumentar controles en las aduanas, sobre todo marítimas y terrestres, en la importación de mercancías.
  • “Analizamos las acciones para recuperar por otras vías los impuestos que se dejarán de recibir por la resolución de la CC”, afirmó Rivera el pasado viernes.
  • Sobre el programa de transición con las nuevas autoridades, Rivera expuso que un equipo técnico ya empezó a trabajar en cómo se entregará la administración tributaria y en el plan para recuperar el cobro de impuestos.

En el planteamiento del proyecto del presupuesto para el 2016, se pretende una recaudación de ingresos tributarios por Q54 mil 555.8 millones, Q11 mil 60.1 millones de deuda bonificable y Q3 mil 45.9 millones de préstamos para financiar el plan de gasto, entre otras fuentes de financiamiento.

Nuevo consenso

Guido Rodas, ex ministro de Economía y analista tributario, refirió que el gobierno que resulte electo en octubre deberá tener un plan a corto y mediano plazo para resolver los problemas fiscales que encarará, pero sobre todo deberá convocar a todos los sectores sociales para redefinir una política fiscal.

El especialista dijo que las medidas de corto plazo se refieren a mejorar la recaudación de impuestos y a una reestructuración general.

El objetivo, expuso, es reducir la evasión y las fugas en el cobro de impuestos como Sobre la Renta y Comercio Exterior, que se captan en el servicio aduanero y que no logran ingresar a las arcas estatales.

Estos focos se agudizaron luego de los escándalos de corrupción en la SAT que involucró la supuesta participación del ex presidente Otto Pérez Molina y la ex vicepresidenta Roxana Baldetti.

“Con un nuevo gobierno se estarían dando las condiciones para plantear una nueva política en mejorar los ingresos porque es una administración que inicia. Las condiciones están dadas para hacer ese diálogo”, resaltó.

En esos términos coincide Rolando Del Cid Pinillos, quien expuso que las autoridades que asuman en enero no contarán con recursos en la caja fiscal.

“Es una situación preocupante porque no habrán fondos ni alternativas para mejorar la recaudación”, aseguró.

Del Cid afirmó que en la convocatoria a un diálogo para discutir la política fiscal se debe trabajar en el fortalecimiento de la SAT.

Agregó que, por el momento, los equipos técnicos que participarán en la segunda vuelta presidencial no se están involucrando en la magnitud que representan los problemas de recaudación en la SAT.

Esa situación, explicó, significará que el nuevo gobierno tendría desde el inicio de su gestión una política de contención —recortes— del gasto que impactaría en los programas anclas.

Además, la renegociación de la deuda pública con los acreedores, reestructuración de pagos constitucionales que deben de efectuarse y dar las señales claras de que los recursos actuales son insuficientes para cumplir, por lo menos, en los primeros cien días, afirmó Del Cid.

Según el Ministerio de Finanzas, para el nuevo gobierno solo se garantizaría el pago de la nómina salarial de enero, que equivale a una erogación de Q1 mil 600 millones.

Resumen

  • En los último tres años no alcanzaron las metas de recaudación, a pesar de que se impulsó una reforma fiscal en el 2012.
  • Se proyecta que el agujero fiscal podría rondar un acumulado de Q11 mil millones en los últimos tres años.
  • La falta de ingresos obligó al Ministerio de Finanzas a mantener una constante política de austeridad en el gasto público.
  • En abril salió a luz pública el caso de corrupción por defraudación en las aduanas.
  • Los miembros del Directorio han aplazado el nombramiento del nuevo jefe de la SAT.
  • Los planes de gobierno de los partidos para la segunda vuelta electoral no definen acciones concretas para recuperar la SAT.

Los recursos para funcionamiento e inversión para los primeros meses de funcionamiento del actual gobierno dependerán de la recaudación que se logre en el siguiente cuatrimestre.

Problema, a la vista

Mynor Cabrera, economista independiente, y Juan Carlos Paredes, consultor fiscal, coincidieron en que la sombra de los problemas de recaudación en el gobierno del presidente Pérez Molina persistirán por lo menos durante el primer semestre del siguiente año.

En todo caso, podrían extenderse durante el ejercicio fiscal, si no se ponen en práctica acciones inmediatas efectivas.

“La incertidumbre de la recaudación tributaria se mantendrá vigente. Las nuevas autoridades deberán generar un clima de confianza en los contribuyentes para recuperar ingresos”, destacó Cabrera.

Paredes dijo que la principal consecuencia para el siguiente gobierno es que no tendrá consistencia ni estructura administrativa en el ente recaudador para elevar el cobro de impuestos.

Acciones

El Ministerio de Finanzas Públicas y la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) definirán esta semana las acciones a emprender para evitar la extensión del  agujero fiscal, que al mes de agosto alcanzó un acumulado de   Q3 mil 135.1 millones que no se han logrado cobrar.

Francisco Rivera Escobar, jefe interino de la SAT, informó que entre las medidas están  reestructurar  programas de cobranza, y la   fiscalización y control de las empresas en inventarios y ventas.

Otras acciones implican  aumentar controles en las aduanas, sobre todo  marítimas y terrestres, en la importación de mercancías.

“Analizamos las acciones para  recuperar por otras vías los impuestos que se dejarán de recibir por la resolución de la CC”, afirmó Rivera el pasado viernes.

Sobre el programa de transición con las nuevas autoridades, Rivera expuso que un equipo técnico ya empezó a trabajar en cómo se entregará la administración tributaria y en el plan  para recuperar el cobro de impuestos.