Revista D

El pueblo de las Lucías

Bosques, cuevas y religiosidad en la cuenca del lago de Atitlán.

Por Claudia Palma Fotos Paulo Raquec

Santa Lucía, vestida a la usanza indígena y con collares de jade.
Santa Lucía, vestida a la usanza indígena y con collares de jade.

En la ruta al occidente, donde siempre se respira un aire fresco, hay un pueblo que con abundancia rinde honor a su nombre. La mayoría de mujeres se llaman Lucía, en alusión a la patrona, y en el interior del templo católico se veneran dos imágenes de esta santa cuyo nombre significa “luz o luminosidad”.

Santa Lucía Utatlán, Sololá, es el nombre de este lugar cuya devoción es tanta que cuando sucede una catástrofe —hambrunas o inundaciones— los fieles sacan en procesión las imágenes de Santa Lucía. “La última vez fue hace poco más de una década”, recuerda Raúl Mariano Noriega, quien integró el comité de reconstrucción de la iglesia.

En el retablo principal de la pequeña parroquia hay una imagen del Sagrado Corazón de Jesús, y a sus costados dos de Santa Lucía. Ambas son de tez blanca, sonrosadas, de cabellos castaños. La de la izquierda está vestida a la española y la de la derecha luce un traje típico.

La tercera se encuentra en la casa de alguno de los integrantes de la feligresía. Se diferencia de las otras dos porque es rubia y de ojos azules.





El chícharo

Los árboles viejos ocupan un papel importante dentro de la tradición oral de los pobladores de Santa Lucía Utatlán. Uno de estos relatos cuenta que la imagen de esta virgen solía aparecer en un viejo ciprés, cuando el poblado fue fundado.

En el parque central se encuentra un árbol centenario que los habitantes conocen como chicharito, en el cual, según la tradición, los que lo visitan recargan sus energías. Entre los pobladores existe la creencia que cuanto más viejo es un árbol más energía proporciona.



Un sacerdote maya  en un rito en la cueva de Xepec.
Un sacerdote maya en un rito en la cueva de Xepec.


Mucho que ver

Las campanas de la iglesia datan de 1708. Su torre difícilmente podría soportar otro terremoto, asegura Noriega. El pueblo está rodeado al occidente por los cerros La Paz, al norte por Pixic, al este Imuch y Saq’ilak, al sur.

Las cuevas Xepec y Batzibal, donde se llevan a cabo ceremonias mayas, son otros de los atractivos de este poblado.

Un sitio imperdible es el mirador Ixchel. Desde la montaña se divisa otro ángulo del hermoso lago de Atitlán. Desde ahí se puede disfrutar de la vista de los bosques de roble, encino y pino colorado, incluso, columpiarse a la orilla del cerro.

A los que les gusta la aventura pueden descender hasta la comunidad de Pajomil, en Santa Cruz la Laguna, caminar a la aldea Tzununá y tomar una lancha hacia Panajachel. Este recorrido pintoresco dura aproximadamente dos horas.



El mirador Ixchel ofrece una hermosa vista hacia el  Lago de Atitlán.
El mirador Ixchel ofrece una hermosa vista hacia el Lago de Atitlán.


Histórico

S egún el Memorial de Sololá anales de los caqchiqueles, el 7 de mayo del año 1524, los españoles conquistaron el reino quiché de Gumarkaaj (llamado Utatlán en idioma náhuatl).

De acuerdo con la tradición oral “un grupo de quichés, huyendo de los españoles que habían conquistado el reino, se estableció en Santa Lucía Utatlán, lugar lleno de barrancos y montañas, ya que para los quichés suponía un espacio estratégico adecuado para defenderse de una nueva llegada de los conquistadores”, según el libro Voces rompiendo el silencio de Utatlán.

Este ejemplar fue escrito por un comité de vecinos con ayuda de la cooperación internacional, para recordar la memoria de las víctimas del conflicto armado.

Ubicación

La cabecera municipal está situada a 154 kilómetros de la capital y colinda:.

  • Al norte con Nahualá y Sololá.
  • Al sur con Santa María Visitación, Santa Clara la Laguna y San Marcos la Laguna
  • Al este con San José Chacayá y Santa Cruz la Laguna
  • Al oeste con Santa Catarina Ixtahuacán y parte de Santa Clara.