La construcción se inició el 4 de julio
de 1937, durante el gobierno del general Jorge Ubico, a cargo del maestro
de obras Víctor Muralles, y los ingenieros Rafael Pérez
de León, Arturo Bickford y Enrique Riera. Las puertas y ventanales
fueron encargados a los talleres Feltrin.
Humberto Soto es responsable de la carpintería
y tapicería, mientras que los pisos fueron diseñados por
el artista Carlos Rigalt y elaborados en las fábricas El Aguila
y La Estrella.
Los murales son de Alfredo Gálvez Suárez
y los vitrales, de Julio Urruela. Este edificio, de estilo renacimiento,
tiene en su frontispicio tres escudos esculpidos por Rodolfo Galeotti
Torres.
Tiene 127 metros de largo, 70 de ancho y 30 de alto,
y fue construido en tres bloques, separados por fajas de asfalto, para
contrarrestar sismos y el efecto de la dilatación de los materiales
por el calor.
Esta obra fue inaugurada el 10 de noviembre de 1943,
por lo que el vespertino Liberal Progresista reportaba la inauguración
del asísmico e incombustible Palacio Nacional de Guatemala.
Recientemente, fue convertido en museo y se le denomina
Palacio Nacional de la Cultura.