Comunitario

Incertidumbre rodea a menores beneficiados en el Hogar Rafael Ayau

Incertidumbre mantienen los menores que estudian y se capacitan en el Hogar Rafael Ayau, debido al inminente desalojo, luego de que la PGN pidiera la devolución de esas instalaciones, porque supuestamente hay irregularidades legales en un usufructo para 50 años. 

Por Óscar Fernando García / Guatemala

Menores con capacidades diferentes reciben taller de lectura en la Escuela de Educación Especial que funciona en el Hogar Rafael Ayau. (Foto Prensa Libre: Paulo Raquec).
Menores con capacidades diferentes reciben taller de lectura en la Escuela de Educación Especial que funciona en el Hogar Rafael Ayau. (Foto Prensa Libre: Paulo Raquec).

El lugar ocupa manzana y media, donde unos 400 menores, entre niños y adolescentes, conviven y aprenden con la esperanza de un futuro mejor; sin embargo, el panorama podría cambiar si se cumple el desalojo.

Según la Procuraduría General de la Nación (PGN) la escritura pública que avalaba al usufructo no tiene vigencia, pues no se emitió el acuerdo gubernativo, como lo establece la ley.

Mientras esa situación se solventa, madres y estudiantes de la Escuela Oficial de Educación Especial Número 1  esperan que el desalojo no se concrete, ya que encontrar otro local sería difícil y se vería interrumpida la enseñanza de sus hijos.

Preocupación

Magdalena Pedro Tomás, madre de dos estudiantes con autismo, indicó que le preocupa la situación. “Nosotros no tenemos a donde irnos. Veo que todos tienen derechos, menos nuestros niños”, dijo respecto del desalojo.

Al igual que ella, otras madres indicaron que esta decisión de las autoridades les causa incertidumbre, ya que no es fácil trasladar la escuela.

Silvia Raymundo, coordinadora de Educación Especial Guatemala Norte, indicó que con el desalojo se afectaran los derechos de los niños con capacidades diferentes.

Añadió que ha sido difícil tener un espacio para la escuela, pero gracias a un convenio con el Hogar Rafael Ayau obtuvieron el espacio.

Tema serio

Gerardo Ortega, director de la Escuela Taller Municipal, que funciona en el Hogar, dijo que el problema es serio, ya que atienden a 300 estudiantes y aún no sabe qué pasará con ellos.

Añadió que la labor es grande, porque son jóvenes en riesgo de calle de zonas marginales y no quieren estudiar, por lo que les imparten cursos de herrería, carpintería, jardinería y construcción.

Explicó que en el recinto cuentan con maquinaria y herramientas, por lo que el traslado no es fácil.

“Los estudiantes han construido las aulas donde estudian, los talleres, el comedor, la piscina y el jardín. Además, se les da una beca de Q500 mensuales. Que nos quiten el lugar sería nefasto y sería limitarles su crecimiento profesional”, manifestó Ortega.

Reconocen labor

Tres de los 11 adolescentes que viven en el Hogar Rafael Ayau indicaron que en este han recibido buena atención y que los han ayudado en su desarrollo personal.

La directora y representante legal del Hogar Rafael Ayau, Inés Ayau García, indicó que los abogados de la entidad investigan para saber qué acciones tomarán.

El área de Comunicación de la PGN indicó que están abiertos al diálogo y que Ayau puede presentar una contrapropuesta.