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“Un niño no puede esperar sus vacunas”

La gravedad de la situación del sistema de salud quedó evidenciada ayer, cuando las autoridades reconocieron falencias preocupantes como el hecho de que hay muchos niños que no tienen registro de vacunación.

Por Geovanni Contreras

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Carmen Salguero, gerente de la APN, presenta los resultados del monitoreo a las acciones de la Ventana de los Mil Díaz. (Foto Prensa Libre: Geovanni Contreras)
Carmen Salguero, gerente de la APN, presenta los resultados del monitoreo a las acciones de la Ventana de los Mil Díaz. (Foto Prensa Libre: Geovanni Contreras)

Durante un foro organizado por la Fundación para el Desarrollo de Guatemala (Fundesa) y la Alianza por la Nutrición (APN), expertos y viceministros convergieron para identificar los problemas en la salud y sus posibles soluciones.

“Un niño puede esperar libros, pero no puede esperar por sus vacunas y medicamentos. Se puede enfermar o morir”, indicó Marco Tulio Sosa, ingeniero químico y exministro de salud.

El comentario se dio porque no se puede saber si cientos o quizá miles de niños recibieron sus vacunas, según el cuarto monitoreo de las acciones de la Ventana de los Mil Días, presentado este miércoles por la APN.

Moderado por Juan Carlos Zapata, director ejecutivo de Fundesa, el foro combinó el comentario de algunas causas de la crisis con recomendaciones de qué hacer en el corto plazo.

De acuerdo a dicho monitoreo de acciones, que implicó la visita de 74 centros comunitarios y 130 puestos de salud en 166 municipios priorizados por sus índices de desnutrición crónica infantil, el 81.5 por ciento de los menores de dos años no tienen sus esquemas de vacunación completos.

Carmen Salguero, gerente de la APN, explicó que se encontraron problemas en el registro de la información de los menores, en el sentido de que en los carnets no aparecía si había sido vacunado.

“Eso significa que si había vacuna, no fue vacunado, y si sí fue vacunado, no fue registrado en el carnet”, dijo Salguero.

De esa cuenta, una de las recomendaciones fue eliminar las brechas en el esquema de vacunación, mediante una estrategia que debe ejecutarse cuanto antes.

El viceministro de Atención Primaria, Rodolfo Zea, reconoció el problema y resaltó la necesidad de hacer un “barrido” para identificar qué niños están vacunados y los que no, pero es algo que se debe “corregir en el campo”.

Una sugerencia de Sosa fue que se agilice el pago de una deuda a la Organización Panamericana de la Salud y que, de inmediato, se haga un pedido de las vacunas que se requieran, pero Zea hizo ver que no es tan fácil, en vista de que ese adeudo asciende a Q80 millones.

¿Por dónde comenzar?

Karing Slowing, consultora en temas de desarrollo y especialista en salud pública, mencionó varios desafíos, los cuales deben comenzar por determinar cuál es el enfoque de salud, si será sistémico y “tener claro” para qué está la cartera del ramo.

Reformar la ley del Servicio Civil para que privilegie la meritocracia, la incorporación de personal comunitario, incrementar la asignación presupuestaria a Salud, y la atención integral a todas las comunidades es parte de las acciones que urgen.

Lionel López, viceministro de Ingresos y Evaluación Fiscal, de la cartera de Finanzas, afirmó que se ha conformado un equipo con el ministerio de Salud para restablecer el abastecimiento de medicamentos, vacunas e insumos en puntos clave de consumo.

López también mencionó que se trabaja para implementar la modalidad de subasta inversa en las compras del sector salud, junto con su reglamento, así como abogados financieros analizan de dónde pueden obtenerse recursos.

El presupuesto asignado este año para vacunación es de Q197 millones, por lo que remarcaron la necesidad de incrementar ese monto.