Justicia

Así es el centro de detención donde está Manuel Baldizón

Los internos del Centro de Detención Krome, donde está recluido Manuel Baldizón, viven en dormitorios compartidos, pueden conversar entre sí, ver televisión y llamar a sus familiares.

Por Willian Cumes

Área de recreación del Centro de Detención Krome, en Miami. (Foto Prensa Libre: José A. Iglesias/El Nuevo Herald).
Área de recreación del Centro de Detención Krome, en Miami. (Foto Prensa Libre: José A. Iglesias/El Nuevo Herald).
Mesas de picnic en una área techada del Centro de Detención Krome, en Miami. (Foto Prensa Libre: José A. Iglesias/El Nuevo Herald).
Mesas de picnic en una área techada del Centro de Detención Krome, en Miami. (Foto Prensa Libre: José A. Iglesias/El Nuevo Herald).
Dormitorios para los detenidos del Centro de Detención Krome, en Miami. (Foto Prensa Libre: José A. Iglesias/El Nuevo Herald).
Dormitorios para los detenidos del Centro de Detención Krome, en Miami. (Foto Prensa Libre: José A. Iglesias/El Nuevo Herald).
Formularios proporcionados a los detenidos para denunciar abusos en el centro de detención Krome, en Miami. (Foto Prensa Libre: José A. Iglesias/El Nuevo Herald).
Formularios proporcionados a los detenidos para denunciar abusos en el centro de detención Krome, en Miami. (Foto Prensa Libre: José A. Iglesias/El Nuevo Herald).
Un detenido es esposado durante el procesamiento en el centro de detención Krome, en Miami. (Foto Prensa Libre: José A. Iglesias/El Nuevo Herald).
Un detenido es esposado durante el procesamiento en el centro de detención Krome, en Miami. (Foto Prensa Libre: José A. Iglesias/El Nuevo Herald).
Área de visitas del centro de detención Krome, en Miami. (Foto Prensa Libre: José A. Iglesias/El Nuevo Herald).
Área de visitas del centro de detención Krome, en Miami. (Foto Prensa Libre: José A. Iglesias/El Nuevo Herald).
Un detenido es procesado por un guardia de la unidad médica del centro de detención Krome, en Miami. (Foto Prensa Libre: José A. Iglesias/El Nuevo Herald).
Un detenido es procesado por un guardia de la unidad médica del centro de detención Krome, en Miami. (Foto Prensa Libre: José A. Iglesias/El Nuevo Herald).
Área de teléfonos para uso de los internos del centro de detención Krome, en Miami. (Foto Prensa Libre: José A. Iglesias/El Nuevo Herald).
Área de teléfonos para uso de los internos del centro de detención Krome, en Miami. (Foto Prensa Libre: José A. Iglesias/El Nuevo Herald).
Las áreas cercadas conectan con otros edificios del centro de detención Krome, en Miami. (Foto Prensa Libre: José A. Iglesias/El Nuevo Herald).
Las áreas cercadas conectan con otros edificios del centro de detención Krome, en Miami. (Foto Prensa Libre: José A. Iglesias/El Nuevo Herald).
Una de las áreas de recreación del Centro de Detención Krome, en Miami. (Foto Prensa Libre: José A. Iglesias/El Nuevo Herald).
Una de las áreas de recreación del Centro de Detención Krome, en Miami. (Foto Prensa Libre: José A. Iglesias/El Nuevo Herald).
Dos detenidos miran televisión en un área común del edificio de Salud Mental del Centro de Detención Krome. (Foto Prensa Libre: José A. Iglesias/El Nuevo Herald).
Dos detenidos miran televisión en un área común del edificio de Salud Mental del Centro de Detención Krome. (Foto Prensa Libre: José A. Iglesias/El Nuevo Herald).
Presos del Centro de Detención Krome caminan custodiados hacia la cafetería. (Foto Prensa Libre: José A. Iglesias/El Nuevo Herald).
Presos del Centro de Detención Krome caminan custodiados hacia la cafetería. (Foto Prensa Libre: José A. Iglesias/El Nuevo Herald).
Presos del Centro de Detención Krome caminan custodiados hacia la cafetería. (Foto Prensa Libre: José A. Iglesias/El Nuevo Herald).
Presos del Centro de Detención Krome caminan custodiados hacia la cafetería. (Foto Prensa Libre: José A. Iglesias/El Nuevo Herald).

Conocido formalmente como Centro de procesamiento de servicios de Krome Nort, es uno de los centros de detención de inmigrantes más conocidos en Estados Unidos.

Todos los presos visten uniforme naranja. En las instalaciones hay canchas de basquetbol, mesas de picnic y otros espacios abiertos para la recreación de los detenidos.

No es un hotel, pero tampoco una prisión, afirmó un reportaje de el Nuevo Herald en 2015. Según la publicación, el Centro de Detención Krome parece más una instalación militar, donde los detenidos viven en dormitorios compartidos, no en celdas. En estos ven televisión, hablan entre ellos, hacen llamadas telefónicas a sus familiares y abogados y, tres veces al día, comen en una cafetería cuyo menú cambia a diario.

Este centro de detención es administrado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE), y está ubicado en 18201 Southwest 12th Street, Miami, Florida. En promedio hay 600 detenidos, aunque en ocasiones registra hacinamiento.

Los detenidos de Krome están en proceso de deportación y los casos son conocidos por un tribunal de inmigración ubicado dentro del centro de detención, el cual está a cargo de al menos cuatro jueces.

Los inmigrantes permanecen en Krome entre 30 y 90 días, que es el tiempo promedio que dura el proceso de deportación. Algunos se ven obligados a estar allí más de un año por la dificultad de su caso.

La clínica médica cuenta con una unidad de transición donde los detenidos considerados con problemas de conducta son monitoreados y tratados antes de que puedan reincorporarse a la sociedad.

El Centro de Detención Krome fue habilitado en 1980 para albergar a refugiados cubanos y haitianos, cuenta el sitio immigrationdetention.org.  Actualmente, además de inmigrantes de esas nacionalidades, hay centroamericanos, mexicanos, sudamericanos y chinos, entre otros.

Donde hoy funciona este centro de detención de inmigrantes había una base militar durante la Guerra Fría. De eso únicamente quedaron tres plataformas de lanzamiento de misiles que eran utilizadas para frustrar ataques desde Cuba.

Ubicación del Centro de Detención Krome: