Justicia

Carlos Vielmann es absuelto por ejecuciones extrajudiciales

La justicia española absolvió este miércoles al exministro de Gobernación, Carlos Roberto Vielmann  (2004-2007), acusado de autorizar el asesinato de ocho presos en 2006.

Por España / Ximena Villagrán y Agencias

Carlos Vielman enfrentaba juicio en España, donde era acusado de ejecuciones extrajudiciales contra reclusos en Guatemala. (Foto Prensa Libre: Ximena Villagrán)
Carlos Vielman enfrentaba juicio en España, donde era acusado de ejecuciones extrajudiciales contra reclusos en Guatemala. (Foto Prensa Libre: Ximena Villagrán)

La fiscalía de la Audiencia Nacional había solicitado contra el exministro una pena de 40 años de prisión y el pago de 300 mil euros de indemnización por cada preso ejecutado.

Al comienzo del juicio oral, el 10 de enero, Vielmann negó cualquier responsabilidad o implicación operativa en los hechos.

El que fuera ministro del presidente Óscar Berger estaba acusado de aprobar la ejecución de un preso fugado del penal El Infiernito, en noviembre de 2005, y la de otros siete en la cárcel de Pavón, en una vasta operación efectuada por fuerzas policiales el 25 de septiembre de 2006.

En el primer caso, el alto tribunal estimó que “no ha quedado acreditado que el acusado Carlos Vielmann tuviera conocimiento de las circunstancias reales en que se produjo la captura y muerte”  de ese reo, Edwin Santacruz, a manos de dos subalternos.

La condena absolutoria fue emitida por los magistrados Concepción Espejel Jorquera, presidente del tribunal; y Juan Pablo González González, quienes votaron a favor; mientras que José Ricardo de Prada Solaesa se pronunció en contra.

La Audiencia señala que tampoco pudo acreditarse que Vielmann “participase en la ejecución de los reclusos, ni ordenándola, ni autorizándola, ni manifestando su respaldo o aquiescencia”.

Y añade que la relación de “dependencia jerárquica”  no implica “en sí misma que el superior ordene, autorice, o tenga conocimiento de las actuaciones llevadas a cabo”  por sus subalternos.

La acusación particular planteó la tesis de que los hechos fueran considerados como un delito de lesa humanidad.





El magistrado De Prada argumenta que el análisis efectuado es incompleto y que elude múltiples indicios relevantes, que de haber sido tenidos en cuenta hubieran impedido llegar a la conclusión que se determinó.

Vielmann: al final se hizo justicia

Luego de haber sido notificado, Vielmann se refirió acerca de la resolución





El exministro dijo que no le extraña el voto de De la Prada y que desconoce si se planteará apelación por parte del fiscal.

“Yo me puedo ir a Guatemala si así lo deseo. Esto es un tema que tiene dos aristas, uno personal y otro judicial. Se piensa que la justicia debe ser pronta, y en este tema llevamos siete años. Al final se hizo justicia”, aseguró Vielmann.

“Nunca hubo una investigación, lo que se manejó fue una hipótesis que bien pudo haber sido una novela policiaca”, añadió.

“Han sido momentos muy difíciles. Esto nos ha servido para fortalecernos como familia y para conocer a los verdaderos amigos, quienes no nos abandonaron en el camino”.

Apelarán sentencia

El abogado de los familiares de las víctimas y activistas que impulsaron la acusación popular, Manuel Ollé, dijo que “si Vielmann no daba las órdenes, él como responsable pudo impedir que se les ejecutara, se puso voluntariamente en una situación de ceguera para no ver nada”.  

“En el plenario hubo elementos más que suficientes para probar la culpabilidad”, dijo Ollé, que prepara ya un recurso de la sentencia ante el Tribunal Supremo. Se desconoce si el fiscal, que representaba la acusación pública del Estado, también la recurrirá.  

La fiscalía acusaba al exministro de diseñar con altos cargos de la policía nacional y funcionarios del sistema penitenciario dos planes para asesinar sin juicio previo a un prisionero fugado de la cárcel de alta seguridad, conocida como el Infiernito, en 2005.





Además, se le señalaba de las ejecuciones de otros siete que se amotinaron en la granja de rehabilitación Pavón, en el 2006, y otros dos reos del Infiernito.

Por los mismos hechos de Pavón, el por entonces jefe de la policía, Erwin Sperisen, fue condenado a cadena perpetua en Suiza, un país del que también posee la nacionalidad.

El subdirector de policía, Javier Figueroa, fue a su vez absuelto en 2013 en Austria.