Política

Guatemala responde a las acusaciones de Belice

Ambos países aprovecharon la Asamblea de la ONU para denunciar la posibilidad de incidentes violentos según Belice y actos graves según Guatemala.

Por Henry Pocasangre

El presidente Jimmy Morales y el canciller de Belice, Wilfred Erlington hablaron ante la ONU sobre la tensión en zona de adyacencia. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
El presidente Jimmy Morales y el canciller de Belice, Wilfred Erlington hablaron ante la ONU sobre la tensión en zona de adyacencia. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Guatemala ha sido paciente y conciliadora, ha tenido que soportar por más de 150 años la amenaza, usurpación y perjurio de la potencia imperialista, afirmó el embajador Jorge Skinner-Klee, representante permanente ante la Organización de Naciones Unidas.

El embajador usó su derecho de réplica durante la sesión de la Organización y añadió a lo anterior: “Circunstancia a la que se suma hoy la violencia y la falsa acusación de quien quiere parecer como víctima cuando en realidad es agresor”.

El representante permanente de Guatemala ante las Naciones Unidas refirió que la presencia no autorizada de personas no justifica jamás ni por motivo alguno el uso desproporcional de las armas. En relación a los guatemaltecos que han muerto por disparos de soldados de ese país.

“Por más de 150 años hemos hecho hasta lo imposible para solucionar la usurpación del terreno, pero aprovechándose de nuestra buena fe, la potencia colonizadora otorgó unilateralmente la independencia de Belice en 1981 en contra de lo pactado en las bases de entendimiento”, recordó Skinner-Klee.

El embajador hizo referencia al informe de la Organización de Estados Americanos (OEA), que investigó la muerte de Julio Alvarado de 14 años en abril, ocurrida en la zona de adyacencia que administra Belice. “El informe no exculpa a Belice de la responsabilidad, pues los disparos habrían sido de armas calibre .22 y 12, que cargaban los miembros de la organización beliceña, al mando de militares”, manifestó.

Incidentes violentos

La postura de Guatemala es en respuesta a la alocución del canciller beliceño Wilfred Erlington, ante la ONU, afirmó que hay probabilidad de “incidentes violentos”.

Erlington argumentó eso diciendo que ocurriría en la medida en que más guatemaltecos ingresen de manera ilegal a Belice y “depreden recursos naturales o hagan actividades destructivas”.

Además criticó con dureza el hecho de que Guatemala no acepte las conclusiones del informe de la OEA, que según ellos exculpó a Belice del incidente en que murió el menor de 14 años.

La OEA exculpó a los soldados beliceños que se encontraban en la zona, aduciendo que los disparos que mataron al menor habían sido hechos por guardabosques civiles de una organización no gubernamental.

Guatemala rechazó ese informe por considerar que tiene varias fallas e insiste en que los guardabosques estaban al mando de un oficial del ejército beliceño.

Dañan relación

En la intervención del presidente Jimmy Morales en la ONU el lunes pasado, denunció actos graves de Belice que dañan de manera directa la relación de ambos Estados.

Morales demostró su inquietud por las crecientes tensiones tras la muerte del menor en la frontera con ese país, que atribuye a soldados beliceños.

El gobernante dijo que su Guatemala desea resolver la disputa territorial a través de la Corte Internacional de Justicia y mantener "una relación privilegiada y un diálogo permanente" para resolver los problemas comunes con Belice.

"Sin embargo, en los últimos meses no hemos encontrado una actitud recíproca del gobierno de Belice", añadió.

Conflicto histórico

Guatemala y Belice mantienen una disputa territorial derivada del reclamo guatemalteco de unos 12 mil kilómetros de territorio beliceño —la mitad de ese país--, además de cientos de islas e islotes.

El canciller también destacó que los guatemaltecos que ingresan ilegalmente en territorio beliceño actúan con impunidad buscando oro, cazando, saqueando templos mayas, cortando árboles de forma ilegal y cultivando con objetivos comerciales.

"Debido a eso nuestro preciado bosque está disminuyendo y nuestras aguas, potables y de mar, están siendo puestas en peligro", denunció el funcionario.

Por su parte Guatemala ha tenido que pagar la disputa con diez víctimas mortales desde 1999.