Política

Plan de legalizar droga coincidió con conexión Z

Durante el 2012, mientras la exvicepresidenta Roxana Baldetti Elías ayudaba al grupo criminal los Zetas en sus operaciones ilícitas en el país —según pesquisa de EE. UU.—, el expresidente Otto Pérez Molina proponía a escala regional la posibilidad de despenalizar las drogas.

Por Jerson Ramos y Carlos Álvarez / Guatemala

Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti impulsaron  la creación de una estrategia regional para legalizar la droga. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti impulsaron  la creación de una estrategia regional para legalizar la droga. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Pérez Molina fue de menos a más, pues durante el 2012 anunció y socializó su idea, que al principio era para la marihuana, pero cuando su propuesta ganó notoriedad, en el 2013, llegó a considerar que era una buena opción discutir la legalización del cultivo de la amapola.

A principios de enero de 2012, a unos días de asumir la presidencia, Pérez Molina oficializó su postura de implementar una estrategia regional para despenalizar las drogas.

Casi inmediatamente después de que el entonces presidente anunció su intención,     Baldetti Elías hizo una gira por los países centroamericanos, del 28 de febrero al 2 de marzo, para promover entre los mandatarios del Istmo el debate sobre la despenalización.

El 6 de marzo, en la cumbre del Sistema de Integración Centroamericana (Sica), efectuada en Tegucigalpa, Honduras, Pérez Molina presentó el tema de la despenalización de las drogas a sus homólogos. En ese momento Joseph Biden, vicepresidente de Estados Unidos, quien llegó al lugar, se mostró en desacuerdo.

Mientras Pérez Molina pedía crear una estrategia para hacer legal actividad ilícita, Baldetti Elías apoyaba a los Zetas, lo que levanta suspicacias.

El entonces mandatario de Guatemala no se dio por vencido y el 24 de marzo convocó a los presidentes centroamericanos a una reunión en Antigua Guatemala, a la que llamó “Nuevas rutas contra el narcotráfico”, pero solo dos asistieron.

Ese fue el primer revés mediático que recibió su propuesta, pero Pérez Molina, lejos de amedrentarse, señaló que Estados Unidos había boicoteado sus planes y tensionó las relaciones con los países vecinos.

Su idea seguía vigente y el 15 de abril  participó en la Cumbre de las Américas,  en Cartagena, Colombia.

En ese lugar conversó con el entonces mandatario estadounidense Barack Obama y le habló de la despenalización, pero este dijo que no estaba de acuerdo.

A pesar de todo, la propuesta ganaba popularidad y el 24 de abril la Encuesta Libre reveló que al 41 por ciento de los guatemaltecos les parecía buena idea despenalizar  para seguir  la lucha contra el narcotráfico.

El punto culminante del año tuvo lugar el 26 de septiembre, cuando  Pérez Molina, en su discurso ante el pleno de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas, en Nueva York, planteó su idea de buscar otras alternativas para despenalizar las drogas.

Esta fue la vitrina mundial y su propuesta tuvo notoriedad. Sin embargo, paradójicamente y según revela una investigación de EE. UU., mientras él ponía en la palestra mundial el tema de la despenalización, su compañera de fórmula  utilizaba los recursos del Estado para asegurarse de que el grupo criminal los Zetas pudiera  traficar ilícitos.

El 6 de junio del 2013, durante la 43 Asamblea General de la OEA, celebrada en el país, Guatemala, impulsada por Pérez Molina, puso de nuevo en la palestra  el tema de la despenalización; sin embargo, luego de siete horas de deliberación, se sugirió seguir el debate el próximo año.

En diciembre de ese año, Pérez Molina dijo que exploraría las capacidades que  podrían darse si se sembraba amapola “controlada”. Esta idea fue acuerpada por su ministro de Gobernación, Mauricio López,  también está acusado por EE. UU. de haber trasegado drogas.