Niños pierden tiempo por paro de maestros en la provincia

Muchos niños y adolescentes, por falta de clases, pierden el tiempo en juegos electrónicos, o se ocupan en ventas callejeras y trabajos ambulatorios, mientras otros han desertado de la escuela desde hace dos meses por diversas situaciones, debido al paro laboral del magisterio de Santa Rosa, El Progreso y Escuintla.

Por Corresponsales / Provincia

Un grupo de niños juega en máquinas traganíqueles en Nueva Santa Rosa, Santa Rosa, porque en sus planteles educativos no hay clases. (Foto Prensa Libre: Oswaldo Cardona)
Un grupo de niños juega en máquinas traganíqueles en Nueva Santa Rosa, Santa Rosa, porque en sus planteles educativos no hay clases. (Foto Prensa Libre: Oswaldo Cardona)

Marcela Velásquez, madre de familia de la escuela de la comunidad San Nicolás, Barberena, Santa Rosa, dijo que los maestros salieron de vacaciones de medio año y ya llevan más de 50 días de no impartir clases.

Agregó que en reunión de padres de familia se enteró de que los mentores indicaron que se ausentarían unos días, y que ellos les pusieran deberes a sus hijos para que no se fueran a la calle. Pero “si yo no sé leer ni escribir, cómo les voy a enseñar”, expresó.

Bayron Vásquez, padre de familia de Chiquimulilla, Santa Rosa, expresó: “Es triste y lamentable lo que estas personas están haciendo con nuestros hijos, pues llevan dos meses perdidos y no sé cómo se van a poner al días en sus clases. En otros hogares, para que los niños no estén ociosos, los padres prefieren ponerlos a trabajar”.

Según Marta Sarmiento, directora departamental de Educación, resaltó: “Estoy haciendo llamados a los maestros para que asistan a impartir clases, y cuando lleguen velaré que no sobrecarguen de trabajo a los estudiantes y el tiempo perdido lo tendrán que reponer en noviembre. Debo aclarar que varios profesores han cumplido con su trabajo en sus respectivos planteles”.

Escuelas cerradas

La Alianza Nacional de Organizaciones de Mujeres Indígenas por la Salud Reproductiva, la Nutrición y la Educación efectuó un sondeo en escuelas de Zacapa, San Marcos, Huehuetenango, Quiché y Totonicapán, y encontraron 250 establecimientos parcial o totalmente cerrados.

Silvia Xinico, coordinadora, refirió que las escuelas tienen por lo menos una semana sin recibir a los niños y pidió a los maestros sindicalizados que busquen otras maneras de manifestar, pues la falta de clases incentiva la deserción y el deseo de no volver a inscribir a los niños.

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