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13/09/12 - 00:00 Nacionales

Muerte de niños genera consternación en el país

Dolor y consternación generó ayer en el país la muerte de dos niños que fueron atacados a machetazos por un individuo en la Escuela Oficial Rural Mixta San Juan de la Asunción, en Tactic, Alta Verapaz, cuando se preparaban para los actos en conmemoración de la Independencia.

Cuando el victimario se disponía a agredir a otro estudiante, un grupo de vecinos intervino y en el patio del establecimiento lo golpearon hasta darle muerte. Se indicó que el individuo iba acompañado de otro que logró escapar.

Los infantes muertos fueron identificados como Evelyn Yanira Saquil Bin, de 8 años, y Juan Armando Coy Caal, 13, quienes cursaban primero y tercero primaria, respectivamente.

El agresor, Julio Saquil Xicol, 35, fue linchado por los vecinos enardecidos, quienes afirmaron que él se mantenía drogado y había causado problemas días antes en ese plantel.

Al trascender la noticia, cientos de personas a través de las redes sociales y otros medios manifestaron repudio por esos actos.

Minutos de terror

La directora de la escuela, Olga Marina Tun, refirió que a las 7.20 horas llegó Saquil Xicol al establecimiento, machete en mano. Los niños se encontraban en sus salones.

“Preguntó si habían niños y se le contestó que no, pero él entró y cerró la puerta y nos empezó a seguir en el aula”, contó Tun.

De acuerdo con distintas versiones, Saquil Xicol ingresó en un aula y atacó al primer niño, quien, aunque intentó defenderse, murió macheteado.

Seguidamente el atacante se encerró en un salón con la niña a quien ultrajó, pero cuando fue descubierto por los maestros atacó a la menor con el machete, le cercenó los dedos de una mano y finalmente la mató.

Trascendió que un cómplice amenazó a las maestras mientras Saquil Xicol cometía el ataque.

Una vecina dijo que llamó a la Policía Nacional Civil (PNC), pero respondieron que no tenían gasolina para viajar. “Les ofrecimos taxi y tampoco llegaron”, añadió.

Cuando este intentaba agredir a un tercer estudiante, fue copado, desarmado y sacado a golpes al patio de la escuela, donde fue linchado. Para reducirlo, un vecino le disparó a una pierna.

El bombero Voluntario Wilson Cahuec, que atendió la llamada de emergencia, narró: “En la primer aula se encontraba el niño, degollado totalmente, y quisimos ingresar en la siguiente aula, pero no nos lo permitieron porque allí estaba el individuo”.

Agregó: “Logramos rescatar a una niña de aproximadamente 12 años. Estaba debajo de una mesa, escondida”.

Juan Francisco Coy, padre de Juan Armando Coy, se encontraba en su trabajo cuando le informaron por teléfono sobre la tragedia.

“Conocemos al agresor. Es de esta colonia. Solo lo conozco como Julio, y nadie sabe qué pasó”, dijo el padre.

Mateo Saquil Chiquín, padre de Évelin Yanira Saquil Bin, describe al atacante como una persona violenta y alcohólica.

“Yo no tenía problemas con el señor que la mató. Él era drogadicto y no lo encerraron de una vez en la cárcel. Solo estaba tres días y lo soltaban otra vez. Ese es el problema”, señaló mientras observaba el cuerpo de su pequeña hija, aunque reconoció que debe proteger a otras cuatro.

Antecedentes

La directora del plantel recordó que el agresor había llegado dos días antes y había insultado a maestros y estudiantes, y antes de retirarse defecó en un salón de clases.

“La Policía ya sabía del hecho y se le pidió ayuda, y solo le llamaron la atención”, recordó Tun.

La comunidad estudiantil está convencida de que si la PNC hubiera tomado acciones drásticas en la primera agresión, no habría llegado al extremo sangriento.

El presidente Otto Pérez Molina lamentó el ataque y agregó que se debe investigar por qué se dan hechos como esos, que no tienen ningún tipo de justificación, y advirtió de que no se permitirán.

“Es lamentable, primero, el hecho de que dos menores hayan sido degollados, y luego, que la población haya hecho justicia por su propia mano”, expuso el mandatario durante una visita a Chichicastenango, Quiché.

Agregó: “Estamos pidiéndole a la población que efectivamente nos ayude y colabore, pero en entregarlos a la justicia y ponerlos —a supuestos delincuentes— a disposición de la Policía Nacional Civil”.

El procurador de los Derechos Humanos, Jorge De León, expuso que este tipo de acciones son consecuencia de la falta de valores en la sociedad.

“Esto va de la mano con un estado de Derecho débil. La impunidad es enorme, es el gran origen de nuestros problemas. Los delincuentes no tienen temor a la Ley y hacen lo que les da la gana”, subrayó.

Pesar

Las reacciones no se hicieron esperar y la ministra de Educación, Cynthia del Águila, viajó a Tactic para verificar las condiciones de esa escuela.

La funcionaria conversó con las maestras y dijo que por ahora no se permitirá dar clases y que se agilizarán las gestiones para la construcción de un muro perimetral que resguarde a los estudiantes y maestros.

Pedro Teyul, presidente del Consejo Comunitario de Desarrollo, lamentó que las acciones se tomen en forma tardía.

“Es una lástima que hasta que suceda algo nos hacen caso. Las maestras han pedido ayuda para construir un muro, para evitar que entren los malhechores”, agregó.

El párroco, Rodrigo Garza, conmovido por el trágico ataque declaró duelo en la comunidad.

“Estamos aquí para acompañar a las familias. Así mismo, para orar por el alma de las dos criaturas que se preparaban para ser útiles a la sociedad. Las campanas de la iglesia suenan, en señal de duelo”, afirmó.

Secuelas

Víctor López, psiquiatra social y consultor internacional de salud mental, explicó que este hecho en particular es muy relevante, porque son comunidades muy pequeñas, con pocos habitantes, y la dinámica es de mucha unión.

“No creo que haya un modelo prefabricado para este caso, pero sí se debe tomar con seriedad y responsabilidad, siguiendo la parte cultural. Sentarse con la gente a ver qué pasó, y promover la salud mental y un enfoque psicosocial” a quienes deben continuar sus labores, sugirió.

Leonel Dubón, director del Refugio de la Niñez, comentó que es imprescindible el acompañamiento psicológico para los escolares y educadores.

“Los niños presenciaron dos hechos de violencia que pueden ocasionar trauma en su vida: la muerte de sus compañeros y el linchamiento. El agresor fue linchado en la escuela”, enfatizó Dubón.

POR EDUARDO SAM Y ÁNGEL M. TAX /

Reconoce riesgos

La ministra de Educación, Cynthia del Águila, reconoció que la infraestructura educativa del país, principalmente en el área rural, es  vulnerable a que personas ajenas ingresen a al plantel estudiantil.

Agregó que el Ministerio de Educación (Mineduc) no cuenta con recursos para implementar seguridad en todas las escuelas. 

“Eso no quita que es un caso aislado de un hombre que con problemas fuertes de droga  entró en saber qué estado”, dijo Del Águila, a su retorno de Tactic, Alta Verapaz.

Añadió que con ese precedente se buscará dar más seguridad a los establecimientos, aunque dijo desconocer cuántas escuelas afrontan riesgos similares.

“Muros a todas, no lo creo. Tiene que ser un proceso en el que tengamos que ver cómo podemos proteger a nuestros alumnos”, afirmó.

Era buen estudiante

Juan Francisco Coy, padre de Juan Armando, una de las víctimas, indicó que su hijo no  había perdido ningún grado.

“La maestra sabe que era bien portado y educado. No era niño travieso”, expresó, muy consternado.

Estaba entusiasmada

Mateo Saquil, padre de Evelyn Yanira, de 8 años,  dijo entre lágrimas que su hija estaba feliz porque iba a ganar el grado.  “Era una niña normal. Le gustaba estudiar, pero le quitaron la vida”, lamentó.

Es un gran impacto

Víctor López, psiquiatra social y consultor internacional de salud mental, expresó: “El impacto tiene varios niveles: en los chicos, ver entrar y que maten a sus compañeros y luego observar a la turba matar al agresor. Que suceda eso en su escuela representa  una idea de  pérdida de cualquier límite, que ya ni en el establecimiento  educativo están seguros, pues hasta allí se puede matar”.

Algunas matanzas en el mundo

Ataques en establecimientos educativos han sido frecuentes en otros países.

20 de abril de 1999, en Colorado,  EE. UU., dos jóvenes mataron en la escuela de Columbine a 12 estudiantes y a un profesor. Después  se suicidaron.

20 de enero del 2006, un hombre asesinó con un cuchillo a ocho escolares, en Osaka, Japón.

7 de noviembre del 2007, un joven de 18 años mató a siete estudiantes y a su directora,  en  Finlandia. Luego se suicidó.

7 de abril del 2011,  un hombre de 23 años ultimó a 12 menores en su anterior colegio, en Río de Janeiro, Brasil. Después se suicidó.

Demanda justicia

El gobernador de Alta Verapaz, Ronald Sierra, atribuyó el hecho a la falta de justicia.

“Los denunciamos, los agarran y al poco tiempo son dejados en libertad”, dijo. Exigió que se aplique la Ley.

Cansados por acoso

Rony Caal, de la Comisión Municipal de Seguridad, dijo que los vecinos eran acosados por el  victimario, quien drogado los intimidaba y asaltaba, incluso en lugares céntricos.


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