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La educación en Guatemala

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Un titular de Noticieros Televisa reveló: “Graduarse del nivel medio en Guatemala no es sinónimo de conocimiento, así lo reflejan las pruebas pasadas por autoridades del Ministerio de Educación de Guatemala en el 2013, en el cual fueron evaluados 137 mil 460 jóvenes, de los cuales el 92.7 por ciento reprobó la prueba en el área numérica y el 75.5 por ciento la reprobó en el área de lenguaje. Según datos de (Digeduca)”. Y hasta hoy las cosas siguen igual.

¿Se ha detenido a pensar a quiénes les conviene que la educación pública en nuestro país sea un verdadero caos? Es un mal negocio para quienes desean seguir ostentando los poderes fácticos en este país. Y por todos los medios quieren evitar que los ciudadanos guatemaltecos sean preparados, educados y cultos, que se informen, que estén al tanto de lo que sucede y entiendan la realidad de lo que pasa en el país.

La educación pública no es una prioridad para el Gobierno, ni tampoco es una política de Estado velar por la calidad educativa. No podemos permitir que este círculo vicioso continúe así, generación tras generación.

Es muy importante también actualizar las guías curriculares y contenidos de las materias que reciben los alumnos. Es necesario que los niños aprendan un segundo idioma como el inglés, perfectamente, y no solo a decir yellow-amarillo, gallina-chicken, lapicero-pen. Aprender un buen nivel de computación, matemáticas, contabilidad, física e idioma español.

Son materias que se dan con flojera y por salir del paso. Es impresionante ver el grado de ignorancia con la que se gradúan los alumnos de nivel diversificado y cuando llegan a la universidad tienen que pagar la factura de ser completamente ignorantes en estas asignaturas, que son los cimientos de cualquier carrera profesional.

Piense cuántos colegios “patito” certifican a los graduandos con un título, sin tener los conocimientos. ¿Quién regula a los colegios privados?, que han hecho de la educación un negocio voraz, empezando por cobrar “bonos únicos de miles de quetzales para permitir el ingreso de un alumno al establecimiento”. Pagos exorbitantes de colegiaturas, útiles, uniformes, graduaciones, que solo sirven para que los propietarios de los colegios se enriquezcan, pero la educación de los niños es pobre y deficiente, para las altas cuotas que cobran. Sin que el Mineduc se dé por enterado.

A nivel público debemos exigir que se invierta en educación de calidad a todos los niveles posibles, porque la triste realidad de las escuelas estatales es horrible, se encuentran en un deplorable estado, los niños reciben clases en condiciones totalmente antipedagógicas, con los edificios dañados, pupitres rotos y viejos, pisos de tierra, techos con agujeros, sanitarios sucios y sin puertas.

La deficiencia de los planteles públicos amenaza a toda la comunidad estudiantil, en su integridad física, intelectual y moral. Simplemente no existen las condiciones mínimas de seguridad y salubridad para que las escuelas puedan realizar una labor docente eficaz.

Es lógico que los niños se sientan sin entusiasmo alguno, desmotivados y tristes de recibir clases. El ambiente es un factor muy importante dentro del aprendizaje, como un recurso pedagógico. Me refiero a aulas confortables y limpias, no digamos contar con equipo tecnológico, canchas deportivas y laboratorios.

La mayoría del presupuesto es invertido en salarios y gastos de funcionamiento, quedando entonces muy pocos recursos para atender la infraestructura, libros de texto y refacciones escolares de calidad nutritiva y los más lastimados al final son los niños.

Entonces, entiende usted ahora… Por esta razón Guatemala no progresa.

imagen_es_percepcion@yahoo.com

ESCRITO POR:

Brenda Sanchinelli

MSc. en Relaciones Internacionales e Imagen Pública. Periodista, experta en Etiqueta. Dama de la Estrella de Italia. Foodie, apasionada por la buena mesa, compartiendo mis experiencias en las redes.

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