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La confirmación
Juan Ramos fue la figura en el Medio Maratón Max Tott
Por:
Gabriela Barrios
El quetzalteco Juan Ramos fue el vencedor de los 21 kilómetros, en la Carrera Max Tott, y confirmó que su preparación para los 42 kilómetros del Maratón de Los Angeles, que se correrá el 5 de marzo, está en su punto.
Tenía el triunfo escrito en el rostro. En cada paso, en cada brazada, Juan Ramos imprimía coraje. Salió recio, confiado, respaldado en todos los kilómetros que ha recorrido en el último año con un sólo objetivo en la mente: ser nuevamente el mejor guatemalteco en el Maratón de Los Angeles, meterse dentro de los 10 primeros lugares, y acercarse a la marca nacional de los 42 kilómetros.
No está lejos. Ayer, el quetzalteco demostró que su preparación está en el momento ideal. Partió junto al grupo de la elite, y aguardó por el momento justo para atacar. Escogió el ascenso. En la pendiente más pronunciada con que cuenta el recorrido, en dirección hacia el Bulevar Austríaco, Juan Ramos apretó el paso y comezó a marcar diferencia.
Solamente Ricardo Iquité se atrevió a desafiarlo, pero perdió el duelo. Desde ese momento, la diferencia de Juan se hizo cada vez mayor, y, en soledad, revisando constantemente su cronómetro, para verificar que el ritmo por kilómetro es el que deberá mantener en Los Angeles, ingresó a la meta.
"Esta fue mi última competencia en Guatemala y quería comprobar cómo me encuentro. Mi siguiente prueba será el Maratón, y allí tengo muchas metas que cumplir", afirmó Juan Ramos.
La próxima semana debe participar en el Campeonato Centroamericano y del Caribe de Campo Traviesa, en Cartagena, Colombia.
Será parte de su preparación, pero no el objetivo primordial.
"Desde el año pasado, después de correr por primera vez el Maratón, me propuse hacer un mejor papel este año, y he entrenado mucho para lograrlo. Además, quiero intentar hacer la marca para los Juegos Olímpicos. No es imposible, y voy a luchar", aseguró.
Una historia ejemplar
En la rama femenina, la verapacense Herlinda Xol fue la ganadora. Con sus pies descalzos y en medio de aplausos, cruzó la meta en la Plaza España. Los tenis no van con ella, y sus marcas no son las mismas cuando sus pies no corren libres sobre el asfalto.
"Así comencé a correr, a los seis años, porque mi madre no podía comprarme un par de zapatos. Lo hago con mucho orgullo, y así correré hasta que me retire. Nunca olvido de donde vengo, y que mi gente camina descalza como yo", dijo.
Herlinda también podría integrar la delegación guatemalteca que irá al Maratón de Los Angeles, pero sus sueños están en el Medio Maratón de Cobán, en donde el año pasado fue la mejor guatemalteca, ocupando la cuarta posición de la rama femenina. Sueña con darle un triunfo a su pueblo, y para ello se prepara.
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