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Otra vez hambruna
Falta de alimentos afecta municipio de Santa María Cahabón, Alta Verapaz, donde la situación se agrava
Por:
Pedro Pop
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| No se conoce con exactitud el número de casos de desnutrición severa que afecta a los niños en Cahabón. Foto Prensa Libre: F. Castillo Córdova. |
Se vuelve a sentir la sombra de la muerte provocada por el hambre. Esta vez, en Santa María Cahabón, Alta Verapaz, donde la situación es considerada crítica y al menos seis personas han muerto por esa causa.
La Fundación Mariano y Rafael Castillo Córdova señala que en tres comunidades de esa región son muchos los casos de desnutrición crónica, y que se registran al menos 10 de desnutrición severa.
“El problema es crítico”, señaló Fernando Rivera, gerente de la fundación, la cual efectuó un reconocimiento en el área hace algunos días.
Ayer se estableció que Florinda Maquín, de 3 meses, y quien padecía de desnutrición extrema, murió en la aldea Chinajazir.
Por su parte, el centro de Salud local tiene registradas al menos seis personas muertas por hambre en lo que va del año.
Miseria por doquier
Emerson Alí Argueta, de la municipalidad de Santa María Cahabón, compartió el hecho de que el municipio afronta una situación crítica debido a la falta de trabajo, pues la gente en su mayoría se dedica al corte de café y cardamomo, cultivos que están por los suelos, señaló.
En cuanto a los casos de desnutrición, comentó que no conocen con exactitud la cantidad de afectados. Al respecto, indicó que se efectuará un censo, del cual anticipan que los resultados serán preocupantes.
Expuso que se necesita trabajo y comida. Por el momento, nadie los abastece con víveres, debido a que el Programa Mundial de Alimentos, PMA, se retiró del lugar, aunque hay planes con algunas ONG para suplir esas necesidades.
Agregó que Santa María Cahabón es el municipio más pobre del país. En una lista del Ministerio de Salud que prioriza a 102 considerados de alto riesgo por desnutrición, el municipio mencionado aparece en primer lugar.
Citó como ejemplo que sólo 12 ó 15 de las 165 comunidades del municipio cuentan con energía eléctrica, hay tres teléfonos para 44 mil 500 habitantes, sólo el 40 por ciento tiene agua potable, y el 50 por ciento, letrinas.
Por su parte el PMA señaló que su plan de emergencia concluyó y que no se descarta más ayuda, aunque la situación no es tan crítica como en el 2002.
El centro de Salud local ha hecho gestiones para enfrentar la crisis, pero los esfuerzos y recursos han sido insuficientes para contrarrestar la emergencia.
Se explicó que el problema se centra en los pacientes con desnutrición crónica, que ahora corren el riesgo de pasar al grado agudo.
Dentro de las comunidades afectadas se cuentan Niazir, Chinazir, Tumaz, Chipoc y Pinares, aunque hay otras que no han sido localizadas.
El año pasado, la hambruna afectó a los habitantes de Camotán, Jocotán y Olopa, Chiquimula.
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| Florinda Maquín, de 3 meses, no pudo disfrutar la vida, porque el hambre se la arrebató en Cahabón. Foto Prensa Libre: F. Castillo Córdova. |
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