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COLABORACION Contaminación en casa
Especialmente más vulnerables son los enfermos, niños pequeños y ancianos. En ambientes cerrados, la concentración de la contaminación del aire interno puede ser hasta 100 veces mayor que la contaminación externa
Por:
Luis Grimaldi
Con frecuencia, he encontrado en distintos lugares de Guatemala, que la calidad del aire en ambientes cerrados, casas, oficinas y fábricas, es más pobre que la calidad del aire exterior.
Nos quejamos del humo que emiten los viejos autobuses y vehículos en las vías públicas, pero no nos damos cuenta de que el aire interior de nuestras casas y oficinas en ocasiones también está contaminado.
La exposición al aire contaminado en ambientes cerrados o mal ventilados produce una amplia gama de malestares, como dolor de cabeza, mareos, irritación de los ojos, problemas respiratorios y cardiovasculares, letargia y en casos extremos, la muerte.
Esta contaminación la causan vapores o partículas provenientes de la combustión en estufas de leña o gas, hornos mal ventilados, del uso de artículos para la higiene personal y productos de limpieza, pegamentos, solventes y pinturas.
Otras formas de contaminación las causan sustancias externas que migran al interior, como el smog.
Finalmente, muchas personas son alérgicas al polen y microbios que viajan por el aire y se concentran en los muebles y alfombras.
En Guatemala, la principal causa de contaminación de aire dentro del hogar proviene de la quema de leña, porque alrededor del 60 por ciento de la energía doméstica es producida por la combustión de ésta.
El Incap ha analizado en el área Mam, en Huehuetenango, la concentración del aire dentro de los hogares, la exposición y la dosis de las mujeres y niños, y resulta que en épocas no lluviosas, el promedio de exposición es de cinco a siete horas.
Cuando llueve, el número de horas de exposición aumenta porque las personas se quedan más tiempo dentro de sus casas.
Especialmente más vulnerables son los enfermos, niños pequeños y ancianos.
En ambientes cerrados, la concentración de la contaminación del aire interno puede ser hasta 100 veces mayor que la contaminación externa.
Afortunadamente, hay organizaciones que trabajan para mejorar las estufas en estos hogares y han diseñado una económica, con chimenea, que además de consumir menos leña también es culturalmente aceptada porque reúne a la familia en el centro del hogar.
Una especie en peligro de extinción son los fumadores a causa del esfuerzo mundial que desde hace muchos años se realiza para eliminar el humo de cigarillos en lugares cerrados y públicos.
Nadie ajeno a ellos hace esfuerzos para protegerlos porque al fumar, contaminan el aire con monóxido de carbono, alquitrán y nicotina, afectando así a los no fumadores.
Sin un frecuente intercambio de aire, las partículas y vapores quedan atrapadas en las casas y oficinas, y representan un peligro para la salud.
Con frecuencia, es más fácil resolver un problema de calidad de aire con mejorar la ventilación, que tratar de encontrar el contaminante.
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