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Inhuman a Padre Chemita
Cardenal demanda a las autoridades esclarecer el crimen
Por:
Luisa Rodríguez
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| Miles de fieles dieron el último adiós al Padre Chemita. En la foto, al ingreso a la iglesia Santo Cura de Ars. Foto Prensa Libre: Luis Echeverría. |
Como el “gran pastor de la zona 5” fue reconocido ayer el presbítero José María Ruiz Furlán, conocido como “Padre Chemita”. Miles de vecinos le dieron el último adiós antes de ser sepultado en la iglesia en la que trabajó por 44 años.
“¿Cómo no salir a las calles si me bautizó a mí y a mis hijos?”, dijo llorando Flor de María Higueros.
A pocas cuadras de su vivienda, observó el paso del cortejo fúnebre, el cual fue acompañado por miles de vecinos de ese sector.
La multitud recorrió por tres horas las principales arterias de las colonias Abril, Jardines de la Asunción y La Palmita, zona 5.
Los vecinos colocaron moñas negras en puertas y ventanas. También elaboraron alfombras para el paso del cortejo.
Al velatorio y entierro del sacerdote asistieron cientos de personas, entre ellos, los presidenciables Oscar Berger, de la Gran Alianza Nacional (Gana), y Alvaro Colom, de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE).
Ruiz fue asesinado el domingo por la noche después de oficiar misa.
Exige justicia
El cardenal Rodolfo Quezada Toruño anunció en una misa oficiada ayer que a través de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado (ODHA) se convertirán en acusadores del crimen.
Demandó a las autoridades que no dejen impune el hecho, como ocurrió con el caso de monseñor Juan José Gerardi.
El Padre Chemita había solicitado desde hace un año la construcción de su tumba en el altar mayor de la parroquia Santo Cura de Ars.
A las 18 horas de ayer, fue enterrado entre aplausos de miles de seguidores, en el lugar que él mismo nombró en vida como el “palco de lujo”.
El nicho está ubicado entre las imágenes del Santo Hermano Pedro y el Cristo Negro de Esquipulas, en la iglesia de la zona 5.
Pesquisas: Investigan amenazas
La Policía Nacional Civil (PNC) investiga a una persona que reside en Antigua Guatemala, con quien el Padre Chemita mantenía un litigio por un terreno valorado en US $80 mil.
Según los agentes, el sujeto, de quien no se proporcionó el nombre, había amenazado de muerte al sacerdote.
La Procuraduría de Derechos Humanos (PDH), el Ministerio Público (MP), y la PNC, investigan el asesinato del religioso.
Ayer se constató que la PNC buscaba los zapatos de la víctima, pero en el MP se indicó que ellos los tienen.
En los archivos de la PDH hay tres denuncias que había presentado el sacerdote, en las cuales manifestaba su inconformidad con la instalación de un serenazgo de la PNC afuera de su parroquia.
Este había sido solicitado por un grupo de vecinos, aunque finalmente fue retirado.
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