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El comentario de la semana: Hospital deficiente
Por:
Nuestra Redacción
El paro de labores protagonizado por los médicos del Hospital Roosevelt, desde la semana anterior, ha provocado serios problemas a decenas de pacientes que debieron ser atendidos esta semana.
Todas las operaciones quirúrgicas programadas en ese centro asistencial quedaron suspendidas y sólo fueron atendidas las de emergencia.
El cuerpo médico decidió entrar en asamblea permanente, en demanda de anestesiólogos y mejores equipos.
Mientras se ponían de acuerdo para rechazar la figura de “coordinador” de departamento y apoyar la de “jefe” (que para efectos prácticos supone ser lo mismo), decenas de pacientes se quejaban de la falta de atención médica.
Incluso personas que llegaron desde departamentos como Baja Verapaz, Sololá o Huehuetenango tuvieron que regresar a su pueblo sin ser atendidas.
Aunque no es justo que los médicos castiguen a los enfermos con actitudes prepotentes, también es cierto que éstos no pueden atenderlos en tanto no posean los recursos necesarios que requieren tratamientos especiales en salud.
Prensa Libre constató que en ese hospital hace falta llenar 12 plazas para facultativos, y que no hay equipo quirúrgico.
Además, se verificó que en la sala de Gineco-obstetricia no hay monitores, y que en la Pediatría no funcionan.
Los médicos tienen razón cuando dicen: “La vida de los pacientes está en juego”.
Hay que recordar que no es la primera vez que los médicos reclaman insumos de esta naturaleza. Durante una huelga, en 2002, junto a sus colegas del San Juan de Dios, demandaron equipos, nuevas contrataciones de personal y medicamentos.
Ojalá que las autoridades ministeriales no esperen el primer muerto para solucionar las deficiencias hospitalarias.
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