|
Cine con ojos jóvenes
Comedia, romance, terror o suspenso son las preferencias cinematográficas que atraen a los jóvenes
Por:
Leslie Pérez
 |
| La mayoría de filmes que llegan al país son producidos en Estados Unidos, y los géneros en que se enfocan son terror, comedia y suspenso, cuyo grupo objetivo precisamente son los jóvenes. |
Comedia, romance, terror o suspenso son las preferencias cinematográficas que atraen a los jóvenes, quienes, además, son el objetivo principal de la industria del cine.
Herbie, La casa de cera, Masacre de Texas o Muy parecido al amor. ¿Qué tenés planeado ver este fin de semana?
En gustos se rompen géneros, dice un viejo refrán. Los adolescentes dicen que entre sus intereses cinematográficos están la comedia, el romance, el terror o el suspenso.
A Sofía Álvarez, de 17 años, estudiante del Centro Cultural Las Américas, le gustan historias de amor y de ficción. “Te hacen suspirar o te vuela la imaginación”, resalta.
Evelyn Cáceres, también de 17 años, que estudia en el colegio Marco Polo, prefiere la comedia porque la hace olvidar los problemas.
Luis Arturo Cordón, de 16 años, del Colegio Alemán, dice que las películas de terror y de suspenso son mejores.
Los más recurrentes
Pero más que los gustos de los jóvenes, estos géneros son los más explotados por la industria del cine, así como las películas de animación, informa el representante de publicidad de Cinelandia, Berny Martínez. De hecho, comenta que el público al que están dirigidos son precisamente los jóvenes.
Martínez atribuye este fenómeno a que se trata de un grupo con más tiempo para el cine, y así es en el mercado global.
Lo anterior es refrendado por Verónica Gómez, de Visión 3001, quien confirma que los gustos de los jóvenes se centran en el terror, el drama y la comedia.
Pese a que no hay datos que clasifiquen a los cinéfilos por edades, los entrevistados aseguran que la mayoría de películas que llega al país es considerada del rango B-15, es decir, para personas mayores de 15 años.
“Un 65 por ciento de las filmaciones son para mayores de 15 años, un 25 por ciento para todo público, y el restante 10 por ciento, para adultos”, dice Martínez.
Berta Rivas de Díaz, directora de Espectáculos Públicos, afirma que existen cinco formas de clasificar las filmaciones: todo público (contenido infantil); B-12 (dramas y escenas para mayores de 12 años); B-15 (jóvenes arriba de los 15 años, con escenas de violencia y de parejas); adultos (contenido erótico o violento) y CRX (material pornográfico explícito).
Las más taquilleras
Martínez comenta que Madagascar ha sido una de las películas más taquilleras. En los tres primeros días de estreno generó US$130 mil. Gómez señala que también fueron bien recibidas Constantine, Alexander y La Maldición.
Hay que agregar que la mayor producción cinematográfica que llega al país proviene de Estados Unidos. La razón, explica Martínez, se debe a que éstas cuentan con mayor presupuesto publicitario.
“Negocio que deja de lado la estética”
¿Por qué los principales seguidores de esta industria son los jóvenes? El sociólogo Virgilio Álvarez, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), explica que es por naturaleza, porque este sector lo que busca es divertirse, y es precisamente lo que el cine le proporciona.
Según el analista, se trata de una invasión de los medios de comunicación, y de dependencia, ya que se trae al país lo que vende, y todo se sintetiza en la propaganda.
“El problema no está en la producción, sino en la distribución. Los jóvenes ven lo que el mercado les proporciona”, resalta Álvarez.
El sicólogo Sergio Argüello, catedrático de la Universidad de San Carlos, afirma: “Estos filmes cada vez están más saturados de estímulos, que en medio de la competencia buscan la atención de los jóvenes”.
“El cine de ahora no es el mismo de hace 30 años. El Exorcista, por ejemplo, ya no causa impresión en los jóvenes”, destaca.
Mediocre
Álvarez califica la invasión cinematográfica como mediocre, pues no promueve la expresión artística, sino que se trata de efectos luminosos, por computadora. Para Argüello: “El cine es un negocio que deja de lado la estética y carece de contenido y de reflexión”.
|