|
Aprenda a reciclar
La toxicidad de los residuos se ha disparado hasta convertirse en un grave problema.
La composición de una bolsa de basura se divide casi en partes iguales, entre materia orgánica, envases (plástico, metal, vidrio, brik) y papel (tanto de revistas como de envases).
No obstante, lo que ha crecido con el incremento de los empaques desechables es la cultura del usar y tirar.
¿Qué hacer?
La solución es el uso de las tres erres: reducir, reutilizar y reciclar. Ésa es la consigna. Y en relación al papel y al cartón es muy importante, porque se debe evitar al máximo el consumo innecesario de estos elementos.
Lo mejor es reutilizarlos y cuando en verdad ya no sirvan para nada, hay que llevarlos al contenedor.
Algunas prácticas sanas en este sentido son: cuando salga de compras, lleve una bolsa de manta o lona para depositar allí sus productos.
Absténgase de las bolsas plásticas y en el caso de adquirirlas, al llegar a casa, en lugar de tirarlas, guárdelas porque pueden servirle después.
Las hojas de papel úselas por ambos lados. Los plastificados, encerados o de fax, sólo deberían emplearse cuando no exista otra posibilidad menos impactante.
Papel: primero, utilizarlo por ambas caras; entonces, reciclarlo. Los papeles de imposible o difícil reciclaje -plastificados, encerados, de fax, etc.- sólo se deberían usar cuando no exista otra posibilidad menos impactante.
|