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DE MIS NOTAS Converciencia 2005
O de científicos chapines regresando a su tierra para promover la ciencia.
Por:
Alfred Kaltschmitt
Mi buen amigo Ing. Héctor Centeno, comisionado presidencial para la Ciencia y la Tecnología, me llamó por teléfono hace unos días para contarme de “Converciencia 2005”, un encuentro de científicos nacionales que se celebrará del 4 al 7 de julio 2005 en el hotel Westin Camino Real.
“Hemos invitado a eminentes científicos guatemaltecos que trabajan fuera del país, para que vengan a su tierra por unos días a compartir sus experiencias científicas y, en forma paralela, animar, interesar y estimular a jóvenes estudiantes de secundaria y de universidad, en el trabajo de investigación y en la ciencia en general.
Estos científicos guatemaltecos —agregó Centeno— trabajan en investigación fuera del país y quieren enfatizar, ante los sectores académico, privado y público, la urgencia y la necesidad de desarrollar la ciencia y la investigación en Guatemala para alcanzar el desarrollo socioeconómico que tanto necesitamos”.
Le respondí que su llamada era oportuna, pues estaba terminando de leer el libro Why Globalization Works, (Por qué funciona la globalización), de Thomas Wolfe, editor asociado y principal analista del Financial Times.
En esa obra, Wolfe relata que el rápido crecimiento económico de China se debe en buena parte, a la extraordinaria cantidad de personas que están dedicadas al R&D, (Investigación y Desarrollo). “Estoy de acuerdo contigo, que en Guatemala debemos estimular la producción de talentos científicos”, y añadió que en Costa Rica, a raíz de la llegada de Intel, el número de ingenieros graduados de las universidades costarricenses se quintuplicó, lo cual está atrayendo a más empresas de este tipo para llegar a instalarse en Costa Rica.
Lo que está pasando en China es impresionante. Según Josephine Cheng, director de la compañía de IBM, —“China Software Development Laboratory (CSDL )—, el número de graduados universitarios con especializaciones en ingeniería es actualmente, mayor que el combinado total de Japón y los Estados Unidos.
Las universidades chinas, alentadas por una educación mejor y el rápido crecimiento económico, están ahora produciendo un número creciente de talentosos ingenieros, que son cortejados por firmas internacionales.
En el 2004 Philips reclutó a numerosos graduados de las principales universidades chinas para aliviar la sed de talentos. Uno de estos grupos, encabezado por Du Yonggang, quien tiene a cargo el Programa de Investigación de la empresa Philips en Shangai, está jubiloso por los resultados de su equipo: 90 patentes en el año 2004.
Siemens dobló el número de contrataciones a 800 ingenieros, ese mismo año en su centro de Investigación y Desarrollo de telefonía en Pekín, y está invirtiendo US$260 mil al año por científico en entrenamiento especial.
La misma experiencia relata John Chambers, presidente de Cisco Systems, en la revista The Economist, para quien el enorme pool de talentos, la excelente infraestructura de China y las amigables políticas de hacer negocios, han decidido abrir un centro de Investigación y Desarrollo de US$32 millones como parte del incremento de operaciones en China.
Este centro ya ha contratado a 100 ingenieros chinos.
Las universidades guatemaltecas gradúan un número muy pequeño de científicos al año. Y aún ese número tan reducido apenas encuentra futuro en las pocas empresas de tecnología que existen en el país.
Es evidente, pues, que el encuentro de científicos guatemaltecos “Converciencia 2005”, tiene mucha importancia para dar a conocer que en Guatemala se forman profesionales de alto valor y capacidad reconocidos internacionalmente, y analizar las acciones necesarias para que el país genere los espacios y oportunidades para que en el futuro, los profesionales que estén en ese caso, puedan permanecer en Guatemala y dar su valioso aporte al desarrollo científico.
Para los que estén interesados en participar en “Converciencia 2005”, aunque el evento es caro, la entrada es gratis.
Mayor información en www.concyt.gob.gt
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