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Evacuan vía aérea en Escuintla
Más de cuatro comunidades continúan aisladas; ayuda empieza a llegar
Por:
Claudia Munaiz
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| Amparo Mendoza, Maritza Marroquín y varios niños, en el albergue de la base de paracaidistas. Foto Prensa Libre: Jorge Castillo. |
Helicópteros del Ejército trasladaron ayer a la Base de Paracaidistas Felipe Cruz a 49 personas de la aldea Botón Blanco, en Puerto San José, Escuintla, por la crecida del río Achihuate.
Mientras, la ayuda empezó a llegar a los municipios afectados por Stan.
“A esta tormenta le llamamos el Michón, porque nos sacó de nuestras casas. Cuando el Mitch, no tuvimos que irnos por aire”, expresó Maritza Marroquín, vecina de la aldea evacuada ayer.
Helicópteros Bell 212 y Long Range del Ejército distribuyeron víveres a las comunidades aisladas por las lluvias, y evacuaron a los pobladores de Botón Blanco. “Aunque hay mucha gente que aún no se quiere salir, pese a la advertencia”, explicó el mayor Otto Martínez.
Protegen sus pertenencias
Sólo las mujeres decidieron abandonar sus viviendas. Los hombres se quedaron resguardando sus pertenencias y el ganado.
Los oficiales informaron que 21 mujeres, 26 niños, un adulto mayor y un hombre que padece epilepsia accedieron a viajar en helicóptero hasta la base de paracaidistas.
Timeo Canquín, de 57 años, comentó que una de sus hijas, embarazada de ocho meses, no quiso irse de la aldea.
“No la pude convencer; allí se quedó con su esposo”, manifestó.
Recordó que nunca había visto unas inundaciones de tal magnitud. “Yo allí nací, en Botón Blanco, y sólo recuerdo las llenas de 1969 y 1998, pero ninguna como esta”.
Los evacuados reciben comida y atención médica, pero ya afloran necesidades a mediano plazo.
Muchos se preguntan qué va a ser de ellos. “La cosecha se perdió, se hundieron las casas, el ganado se ahogó... ¿De qué vamos vivir y a trabajar”, se lamentó Marroquín, de 47.
Se necesita mucho más...
Camiones repletos de ropa, agua embotellada y víveres llegaron a la cabecera departamental de Escuintla, para distribuirse a los centros de acopio. Sin embargo, la necesidad es tanta, que aún falta.
“La ayuda llega, pero se va. El daño ha sido tan grande que no se debe dejar de traer”, explicó Luis Muñoz, gobernador de Escuintla, quien reportó que en ese departamento han muerto dos personas y 340 están desaparecidas.
“Podría haber más cuando bajen las aguas. Es muy difícil decir una cifra ahora”, indicó.
Nueva Concepción, Sipacate y La Gomera han sido de los lugares más afectados por las lluvias.
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