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Alerta por río de lava
Turistas deben ser precavidos
Por:
Gema Palencia
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| Un turista que llegó al lugar acompañado por un guía disfruta del panorama sin percatarse del peligro que puede correr si se cae. Foto Prensa Libre: Émerson Díaz. |
PERIODISMO COMUNITARIO
La lava que emana del volcán Pacaya se acerca a la aldea San Francisco de Sales. Los pobladores viven entre el temor y la costumbre, mientras que las autoridades declararon alerta amarilla en la zona.
La lava que desde abril brota del volcán Pacaya, en Escuintla, ha desbordado un barranco de unos 100 metros de profundidad y continúa su camino por la ladera arrasando todo a su paso.
Rony González, guía turístico y encargado, en la aldea San Francisco de Sales, de notificar a Conred sobre los cambios en el volcán, aseguró que nunca habían visto que la lava llegara tan cerca de su comunidad. “Desde ayer ha bajado unos 200 metros”, explicó.
Preocupación
Desde que se desbordó el barranco, los pobladores miran con temor al Pacaya y, aunque la mayoría están tranquilos porque la lava aún está a dos kilómetros de sus casas, algunos piensan en marcharse. “Ayer no aguantaba el miedo. Me pasé todo el tiempo viendo cómo estaba el volcán”, contó Catalina Letrán.
Los aldeanos se enteraron de la alerta por los medios de comunicación y afirmaron que las autoridades todavía no habían llegado a informarles. “Aquí todo está tranquilo, de momento. Si baja más, ya empezaremos a preocuparnos”, dijo Ramiro Malín, de San Francisco de Sales.
La preocupación contrastaba con la emoción de los turistas, quienes a pocos metros de la lava disfrutaban viendo caer la masa incandescente.
Luis Arriola, técnico en vulcanología del Insivumeh, explicó que los últimos reportes apuntan a que la velocidad ha disminuido, por lo que es muy poco probable que el magma llegue a las zonas habitadas.
Pese a ello recomendó precaución, en especial a los turistas que suben al volcán y emocionados se acercan a tomarse fotos.
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