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Treinta y dos muertos al caer autobús en barranco
Tragedia vial en Huehuetenango
Por:
Mike Castillo, Leonardo Cereser, Carlos Ventura
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| Los Bomberos Voluntarios recuperan los cadáveres de la camioneta que se accidentó en Huehuetenango. (Foto PL: Mike Castillo). |
Un autobús que operaba sin autorización se precipitó a un barranco de 150 metros de profundidad, en Huehuetenango, debido a la irresponsabilidad del piloto, que conducía en estado de ebriedad. El saldo del percance fue de 32 muertos: 30 pasajeros, el conductor y el ayudante.
La camioneta, de Transportes Lupita, identificada con placas C-721BHP, se accidentó en la madrugada de ayer, en el kilómetro 280, cantón Mirador, Chiantla, Huehuetenango, en la carretera que comunica a la cabecera departamental con Santa Cruz Barillas.
Sobrevivientes comentaron que el piloto, Remigio Juan Pedro, de 29 años, manejaba en estado de ebriedad, y Ronie Castañeda, médico forense de ese departamento, afirmó que el cadáver tenía un elevado grado de alcohol.
La camioneta efectuaba el recorrido en horario nocturno, para evitar los controles, ya que no contaba con autorización para cubrir esa ruta; sin embargo, pagaba seguro para pasajeros. Al momento del percance transportaba a 37 personas.
A los 32 muertos se suman cinco lesionados, de los cuales uno fue recluido en el hospital local, en estado grave.
Testimonios
Ana Juan, de 18 años, quien sobrevivió al percance, relató que salieron de Huehuetenango a las 22:15 horas del domingo. “Cuando subió el piloto al autobús, noté que tenía olor a alcohol”, dijo.
Pasaron unas dos horas de las ocho que tardaría el bus para llegar a su destino, cuando el piloto perdió el control.
Juan contó que la despertó un timonazo hacia el lado del barranco, cerca del puente Calambres. “Cuando eso sucedió, escuché gritos de la gente, y oí cuando pedían auxilio. Entonces uno de ellos llamó por celular a los bomberos. Después, arrastrándome, salí del bus y pude llegar a la carretera, donde me ayudaron. Esos fueron momentos de terror”, prosiguió la joven, quien reside en Quetzaltenango.
“Entre las víctimas se encuentran, al menos, cuatro niños y varios maestros”, informó Mario Cruz, de los Bomberos Voluntarios.
El socorrista aseveró que tuvieron que utilizar equipo especial para remover el techo del automotor, a fin de efectuar el rescate.
Cruz añadió que trasladaron a seis personas con vida al hospital de Chiantla, en donde falleció una mujer, en la sala de urgencias, debido a la gravedad de las heridas.
En la lista de víctimas mortales se cuenta cuatro niños, ocho mujeres y 20 hombres.
Una persona lesionada se encuentra hospitalizada, y las otras cinco fueron dadas de alta.
La mayoría de víctimas mortales eran originarias de San Pedro Soloma, Santa Eulalia, Santa Cruz Barillas, Malacatancito, Chiantla y Huehuetenango.
Horas de dolor vivieron los familiares de los fallecidos, quienes llegaron a la morgue de Huehuetenango para reclamar los cuerpos. La cantidad de cadáveres provocó atraso.
Eduardo Rottmann, jefe del Departamento de Tránsito de la Policía Nacional Civil (PNC), informó que el piloto tenía siete años de poseer licencia profesional, la cual estaba vigente.
Añadió que la unidad tenía ocho infracciones desde 2001, entre ellas, por no portar tarjeta de circulación, por circular sobrecargada y porque el piloto no portaba licencia.
Sumado a la irresponsabilidad del conductor, la Dirección General de Transporte confirmó que la camioneta, propiedad de Marcos González Santos, no esta registrada y operaba en forma clandestina.
El gobernador de Huehuetenango, Mariano Díaz, declaró tres días de duelo por los fallecidos.
Circulaba sin autorización
“La Dirección General de Transporte (DGT) no tiene registro de la unidad accidentada”, informó el subdirector de esta dependencia, Sabino Villagrán.
El funcionario hizo énfasis en que en los registros de la DGT no aparece ni siquiera un trámite de autorización por parte de Marcos González Santos, propietario del autobús.
Villagrán refirió que existe una denuncia de cuando el automotor portaba la placa anterior (C- 116352), en la que transportistas se quejan de que efectuaba recorridos sin autorización.
Debido a la legislación, la DGT no puede retirar de las carreteras las unidades sin registro; sólo las sanciona con multas que oscilan entre Q1 mil 500 y Q2 mil.
La DGT sólo tiene registrados cuatro autobuses que cubren la ruta entre Huehuetenango y Santa Cruz Barillas.
Declararon
•“Sentí un movimiento y empezamos a caer al barranco. Después escuché los gritos. Esos fueron momentos de terror. Arrastrándome, pude salir del bus”. - Ana Juan, sobreviviente.
•“No es posible que personas irresponsables conduzcan unidades de transporte bajo efectos de licor. Se hará una amplia investigación de lo ocurrido”. - Mariano Díaz, gobernador de Huehuetenango.
Antecedentes
Los accidentes de buses se repiten una y otra vez, y aumentan las estadísticas de las tragedias, sin que las autoridades ejerzan control eficiente sobre pilotos y unidades.
El 14 de agosto último, 23 personas murieron en la autopista Palín-Escuintla, cuando un bus tuvo desperfectos y falló la rampa de frenado.
En julio del 2005, una camioneta extraurbana se precipitó en un barranco en San Marcos, con saldo de 16 muertos y 55 lesionados.
En septiembre del 2005, otro accidente de tránsito dejó 15 muertos y 43 heridos, en Santa Rosa.
En diciembre del 2004, por un choque de autobuses en el kilómetro 198 de la ruta de Retalhuleu a Quetzaltenango, 22 personas murieron.
En enero del 2004, 13 personas murieron al accidentarse un autobús en Ciudad Quetzal, San Juan Sacatepéquez.
En marzo del 2004, un autobús se estrelló contra un cabezal en el kilómetro 118.5 de la ruta al Atlántico; hubo 13 muertos.
En octubre del 2000, un choque de dos autobuses, en el kilómetro 120 de la ruta Interamericana, dejó 25 muertos.
En abril del 2000, un accidente provocó la muerte de 29 personas en Chimaltenango.
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