|
EDITORIAL Un compromiso político-social
En numerosas ocasiones se ha hablado de la necesidad de tener una visión de país en la cual confluyan las ideas más importantes de los diversos criterios ideológicos, políticos, filosóficos, económicos y sociales, todos ellos reunidos en una propuesta que sea aceptada por los políticos y los partidos, debido a que les toca la tarea de poner en práctica las ideas consensuadas por la sociedad. Ayer fue dado un paso en realidad importante en esa dirección.
Desde hace algunos meses, 15 ciudadanos se encargaron de integrar el grupo facilitador que tuvo como meta unir lo mejor de los diversos criterios para pensar en una Guatemala mejor, más incluyente, y así nació el denominado Plan Visión de País, que tiene cuatro áreas distintas: seguridad y justicia democrática, desarrollo rural, salud y nutrición, y educación.
Los representantes de los partidos políticos se comprometieron a que, estando en la oposición y también en caso de llegar a gobernar, lo impulsarán desde el Ejecutivo y desde el Legislativo.
La firma de los políticos fue estampada frente a cinco testigos de honor: el cardenal Rodolfo Quezada Toruño, el pastor evangélico Darío Pérez Ramos, el doctor Aldo Castañeda y las licenciadas Guillermina Herrera y Raquel Zelaya, todos en su calidad personal, con lo que se espera subrayar el aspecto puramente ético de la ceremonia, pues el cumplimiento de lo acordado depende en forma directa de los dirigentes partidistas.
La primera prueba de fuego la tiene el Congreso, que deberá aprobar las leyes que se relacionan con los cuatro temas del plan. Estas necesitan tener el mismo espíritu de lograr el beneficio general, lo que implica madurez política de los dirigentes.
Por aparte, el grupo facilitador tiene la responsabilidad de que si alguno de sus integrantes manifiesta posteriormente deseos de participar en la política partidista, quede claro que lo hace por decisión personal, no como parte de las actividades.
Han sido numerosos los planes similares preparados por diversos representantes individuales de la sociedad guatemalteca, pero sus ideas y sugerencias, pese a ser excelentes muchas de ellas, no han podido hacerse realidad a causa de que no ha habido compromiso de los partidos y de los políticos de llevarlas a cabo.
Esa fundamental diferencia hace que esta vez se pueda tener más esperanza de que se están sentando las bases para que el país no dé bandazos a consecuencia de los a veces totales cambios producidos por los resultados electorales.
Para cualquier persona consciente es claro que la falta de políticas y de realización de planes sobre los cuales haya consenso, es una de las causas de la falta de avances y de los retrocesos. Los países donde se han realizado planes y acuerdos mínimos entre políticos, han avanzado.
Este acuerdo firmado ayer tiene la ventaja de que es una propuesta social -evidentemente mejorable y en algunos casos discutible- presentada a quienes tienen la responsabilidad de la conducción del Estado. Los ciudadanos tendrán oportunidad de valorar la seriedad del compromiso con las próximas elecciones.
|