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TIEMPO Y DESTINO ¿A dónde irán tantos dólares?
La investigación que no se hace.
Por:
Luis Morales Chúa
El viernes vi, por primera vez, el pánico popular desatado por la quiebra de un banco, que hasta hace pocos días gozaba de la confianza de cientos de miles de cuentahabientes.
Todo el día centenares de personas hicieron cola frente a la agencia del Banco del Café, situada en la metaterminal de la colonia Atlántida, zona 18. Algunas habían llegado a las cinco de la mañana, y 12 horas más tarde no eran atendidas todavía.
Era visible en los rostros el agotamiento y el desconsuelo; la ira asomaba en los comentarios, y la creencia de que sus depósitos y ahorros habían tomado un mal camino, les causaba verdadera angustia.
Por momentos pensé que se desatarían disturbios pues, al fin y al cabo, la paciencia tiene límites, especialmente si se trata de dinero honradamente ganado y que, por mala suerte, les podría ser arrebatado injustamente.
Por fortuna, la cordura prevaleció y llegó la noche. Muchos se marcharon a sus casas y otros dijeron que pasarían en vela frente a la agencia, a fin de estar entre los primeros en rescatar sus depósitos y ahorros, durante la mañana del sábado.
Sin embargo, no sucedió lo mismo en otras zonas de la ciudad. Las transmisiones del noticiero Guatenoticias ofrecieron imágenes de una mujer que, arrodillada en plena calle, gritaba desesperadamente contra el Gobierno y contra el banco, en reclamo de su dinero.
Y luego presentaba escenas posteriores al asalto de una agencia del Bancafé, en Jocotán, Chiquimula, de donde los ladrones se llevaron medio millón de quetzales.
El sábado la situación principiaba a calmarse. Las primeras devoluciones de dinero abrieron esperanzas de que en pocos días el asunto quedará arreglado. Ojalá así sea.
La crisis del mencionado banco fue uno de los dos grandes sucesos relacionados con las actividades bancarias, que se han producido en los últimos días.
El otro fue el robo en el Aeropuerto Internacional La Aurora, de un cargamento de dólares, cuyo monto asciende a US$8.6, equivalentes a unos Q60 millones aproximadamente; dinero perteneciente a varios bancos de esta plaza y su destino era el Banco de Reserva Federal de los Estados Unidos.
Lo impresionante, además del hecho delictivo en sí mismo, fue la declaración de un funcionario público en el sentido de que robos como ése suceden en todos los aeropuertos del mundo –afirmación, desde luego, inexacta, pues casi nunca llegan noticias referentes a hechos de esa naturaleza en otros aeropuertos internacionales.
Pero lo ilustrativo de todo es la revelación de que embarques como el mencionado pasan frecuentemente por el aeropuerto; lo cual significa que miles de millones de dólares salen de Guatemala hacia el extranjero constantemente, lo cual constituye un permanente drenaje de divisas, que merece una explicación oficial.
¿De qué empresas bancarias son y producto de qué actividades? Las fuerzas de seguridad están haciendo bien su tarea. Han identificado a los autores del robo, y algunos ya están presos. Ahora corresponde a las autoridades bancarias y monetarias hacer sus propias pesquisas: ¿De dónde los bancos obtienen tanto dinero? ¿De los depósitos monetarios? ¿De cuentas de ahorro? ¿Son las utilidades de las tarjetas de crédito? ¿Son las remesas, que tornan a su lugar de origen? Y ¿qué más puede suceder?
El Banco Mundial y el Banco de Guatemala han admitido, desde el 2002, que el sistema financiero de Guatemala ha padecido crisis, y debe ser mejorado porque al lado de varios bancos de reconocida solidez y confiabilidad, hay otros (6 en total) que han experimentado falta de iliquidez crónica, y sobrevivido gracias a préstamos de la Banca Central, es decir, del Gobierno. Situación que nunca debe ser mantenida en secreto.
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