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T-MAX Todos al bote
Me da vergüenza quedarme callado.
Por:
José Eduardo Zarco
Le queda un año más de gobierno a la administración Berger. En lo que va de su período gubernamental no ha habido grandes logros, al menos no lo que muchos esperábamos. Al parecer la GANA utilizará el ya arrugado método de presentar sus grandes contribuciones al país durante el año electoral, pues no deja de ser un buen recurso político para ganar votos.
Según rumores, y hay documentos que respaldan éstos, son bastantes las obras que han permitido que varios de sus hombres de confianza hagan negocios poco decentes; y entre ellos sobresalen los que han permitido, a cambio de jugosas “comisiones”, concesiones de explotaciones mineras y petroleras, así como la instalación de dos refinerías que supuestamente le darán interesantes ingresos a las arcas del país y, por supuesto, a algunas cuentas bancarias de personajes que desde ya hace mucho hacen pisto ocupando puestos fantasmas o de asesores “ad honorem” que les permiten hacerse de fortunas desde esos espacios que sólo se logran con la venia de la cúpula multimillonaria que así blinda sus negocios, para que no sean investigados y descubiertos en sus escandalosas evasiones fiscales que en bastantes casos alcanzan sumas similares a la tercera o cuarta parte del Presupuesto General de la Nación.
En lo personal me da vergüenza quedarme callado y hacerme el loco ante esos actos infrahumanos que son más sucios, bajos, denigrantes y vulgares que el ser un enfermo adicto.
No hace mucho tuve una discusión con una señora que me dijo que me debería dar pena ser uno de esos que desde pequeño opté por seguir la filosofía John Lennon y su famosos “Peace and Love”, postura que aún mantengo y que me llena mucho porque para alcanzar la paz y hacer eso con amor, se requiere mucho valor para señalar, acusar y repudiar a esos “decentes” que sólo se emborrachan (aunque en los baños se meten sus lineasos de coca) y se dedican a robar de diversas formas al Gobierno que por miedo o por cómplice no toma medidas serias contra esos que los corrompen y les ofrecen buenas recompensas si les permiten continuar funcionando con sus métodos asesinos.
Y no deja de llamarme la atención en este espacio la poca importación de la Embajada de los Estados Unidos de Norteamérica, que sólo se interesa en que el narcotráfico sea atacado a toda costa, aunque eso signifique que la mano de obra que nuestros miserables campesinos obtienen de la venta de las plantas estupefacientes sea destruida, así como sus esperanzas de una vida un poco más decente.
Pero respecto de los monopolios, a las campañas políticas financiadas desde su país y a otros elementos como la situación de quienes por superarse en la vida deciden conseguir trabajo en su Imperio, el rechazo y las deportaciones son cada vez mayores y ahora hasta construyen un muro que deja muy claro que no sólo no les importa el destino de los humanos que viven bajo el mando de gobiernos que hacen pactos que sólo les beneficia a ellos, los gringos, pero no a los pobladores de estos países donde la democracia es una caricatura, la paz una farsa, las elecciones, en el caso de Guatemala, negociada desde Miami, y la defensa de nuestra integridad cae en la cobardía de las grandes y dignas asociaciones nacionales que no son más que agrupaciones de mediocres, cobardes que no hacen nada, pero que eso sí: critican a los bohemios y destrabados que arriesgan hasta sus vidas diciendo la verdad.
Y sí, preferiría a un mariguano o a un drogadicto honesto en el poder y no a otro ladroncillo, besaculos de los gringos y benefactor de sus amigos que se hacen millonarios a costa de muchas vidas.
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