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Todo preparado para El Día de Todos los Santos
Los guatemaltecos recordarán a sus difuntos con las tradiciones y costumbres heredadas
Por:
Corresponsales
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| En Quetzaltenango, los pobladores acuden a limpiar tumbas. (Foto PL: Erlie Castillo). |
Trabajadores de los cementerios locales se aprestan a recibir a miles de personas que llegarán a adornar las tumbas de sus parientes fallecidos los próximos 1 y 2 de noviembre.
En esas fechas se celebran El Día de Todos los Santos y el Día de Difuntos.
En Guatemala, más que una festividad cristiana, es una conmemoración donde se mezclan tanto la cultura prehispánica como la religión católica, y en la que los guatemaltecos han logrado mantener vivas sus antiguas tradiciones.
En el camposanto de Quetzaltenango se ha podido observar patrullajes policiales, en resguardo de la seguridad de quienes llegan a limpiar o a pintar los panteones familiares.
El comisario Flavio Gómez explicó que más de cien agentes y efectivos militares reforzarán la seguridad en el interior del camposanto durante los festejos del 1 de noviembre.
Como en la ciudad altense, también en las localidades de San Marcos, Totonicapán y Huehuetenango los parroquianos se preparan para llevar serenata a sus difuntos.
La Municipalidad de Barberena, Santa Rosa, informó que se han organizado junto con los bomberos y la Policía para atender cualquier emergencia y brindar seguridad a los visitantes del cementerio local.
En Jalapa y Jutiapa, las autoridades también han organizado jornadas de limpieza en sus respectivos camposantos.
En Chimaltenango, vendedores comenzaron a instalar locales improvisados para vender comidas tradicionales de la época.
En Salamá, Baja Verapaz, los pobladores acostumbran llegar la noche del 1 de noviembre para recordar a sus difuntos. Afuera del cementerio hay ventas de todo tipo de conserva y platillos típicos de la región para conmemorar la época.
Esa es la riqueza de Guatemala, dicen: “Sus costumbres.
La tradición de la flor de muerto
En Guatemala se tiene la creencia de que las ánimas salen de los cementerios y aparecen en algunos lugares. Por ello, muchas personas elaboran altares con un vaso de agua, veladoras y la fotografía de su pariente fallecido.
Algo típico y legendario en este país es la flor de muerto, de color amarillo encendido, que sólo brota en esta época.
En el cantón Chuapec, Zunil, Quetzaltenango, dicha flor es vendida por su aroma y porque se le utiliza para elaborar alfombras sobre los panteones.
La celebración del Día de Difuntos es una devoción misteriosa, asegura Manuel Vásquez, un productor de la flor de muerto.
Día de luto
Desde el siglo IV la Iglesia de Siria consagraba un día para festejar a todos los mártires. Tres siglos más tarde el Papa Bonifacio IV (615 dC) transformó un panteón romano en un templo cristiano y lo dedicó a “Todos los Santos”.
La fiesta en honor de Todos los Santos se celebraba inicialmente en mayo, pero el Papa Gregorio III (741 dC) cambió la fecha al 1 de noviembre.
Por otro lado, en el año 998 dC, San Odilón, abad del Monasterio de Cluny, en el sur de Francia, añadió la celebración del 2 de noviembre como fiesta para orar por las almas de los feligreses que habían fallecido, por lo que fue llamada Fiesta de los Fieles Difuntos.
La visita a los cementerios se practica los días 1 y 2 de noviembre, aunque muchas personas acostumbran adelantarse para limpiar los panteones familiares.
Coronas para el recuerdo
Con mucha paciencia, dedicación y esfuerzo doña Hilda Esperanza Oliva ha dedicado parte de su vida a la decoración de figuras que deja plasmadas en sus coronas de papel parafinado para compartir con quienes visitan a sus difuntos en Tecpán Guatemala, Chimaltenango.
“Comencé hace más de diez años a elaborar coronas con pino y ciprés; pero con el tiempo decidí hacerlas con materiales plásticos y naturales, ingenio y creatividad”, explica.
Lo mismo hace doña Victoria Isabel Santizo, quien confecciona estos ornamentos en Amatitlán desde hace medio siglo. “Estas son fechas especiales porque las ánimas traen bendiciones para quienes permanecen en este mundo”, cuenta.
Y es que uno de los elementos culturales que no pueden faltar en la conmemoración del Día de los Santos son las coronas de papel parafinado, elaboradas a mano, para adornar los sepulcros.
En Guatemala es costumbre conmemorar la fecha con diversas manifestaciones de duelo. Estas prácticas consisten en oraciones, rosarios dedicados a las ánimas, ofrendas florales y visitas a los panteones.
En algunos cementerios rurales se encienden lámparas sobre los sepulcros para iluminar los lugares donde descansan sus extintos parientes.
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