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IGSS evalúa cambios para pensionado
Quiere aumentar edad de retiro y cotización. Trabajadores exigen mejores pensiones
Por:
Carlos Menocal
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| Los pensionados piden aumento a las cuotas. (Foto Prensa Libre). |
Aumentar la edad para poder pensionarse, de 60 a 65 años, e incrementar el tiempo de cotizaciones para el retiro, de 15 a 20 años, es la propuesta de las autoridades del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), a fin de evitar que el sistema tenga un déficit operativo en el 2009.
El anuncio asusta a Amalia Bautista, de 59 años y que está a punto de pensionarse. “Tengo 40 años de trabajar en la misma empresa, y toda mi vida pagué al IGSS. Sería injusta para mí esa medida”, se queja.
“La discusión es inminente”, dice Carlos Torrebiarte, presidente de la Junta Directiva. De lo contrario, dentro de tres años se prevé un desequilibrio financiero, según los estudios actuariales del Seguro Social. Esto significa que las cuotas de los afiliados, más los intereses de las reservas técnicas, serán insuficientes para el pago de pensiones.
El año pasado, 115 mil 252 personas formaban parte de la clase pasiva del país a las que el programa de Invalidez, Vejez y Sobreviencia (IVS) pagó Q803 millones, incluidos Q1.8 millones para entierros. En el mismo período, se tuvo una reserva técnica de Q650 mil millones para las generaciones futuras.
Hugo Maul, del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN), explica que el sistema se basa en la figura del reparto; es decir, cada afiliado paga por los que se retiran. Y cada vez son más.
Desigual
Desde hace cinco años, la relación entre afiliados y pensionados empezó a disminuir. En el 2001 había 8.52 afiliados por cada pensionado, y el año pasado, 7.67.
El economista Manuel Hernández advierte que en el futuro habrá menos afiliados y más jpensionados, si el esquema de retiro continúa como está (15 años de cuotas y 60 de edad). “El dinero de las reservas (Q650 mil millones) será insuficiente para los que vienen en camino”, advierte.
“A futuro, la gente va a decir: Yo contribuí y no hay solvencia económica para mi jubilación”, dice Maul.
Mynor Robles, jefe del Departamento Actuarial y Estadístico del IGSS, refiere que esa institución usa el método de prima media escalonada, la cual debería revisarse y ajustarse cada cierto tiempo.
La última revisión se hizo en el 2000, cuando el IVS afrontó un desequilibrio. En esa ocasión se incrementó la tasa a 5.5 por ciento para fortalecer el programa.
Guatemala es el segundo país de América Latina, seguido de Honduras, con las tasas y la edad de retiro más bajas.
A la falta de revisión constante hay que agregar que la Corte de Constitucionalidad resolvió el año pasado bajar la edad para pensionarse, de 65 años a 60 años, lo cual originó un pequeño desajuste.
“Con esa medida buscaban darle un beneficio al trabajador, pero los estudios técnicos indican que no se podía, porque siempre debe haber relación entre la cuota y la jubilación”, sostiene Robles.
Más esperanza de vida
Cuando se creó el sistema de pensiones, en 1977, la esperanza de vida de un trabajador era de 50 años. Pero, según, Robles, ahora es de 75. “En este momento pagamos, en promedio, 15 años de pensión a los jubilados y ocho más a sus viudas”, asegura.
Por ejemplo, si alguien aportó Q11 mil 880 recibirá Q410 al mes durante 15 años, para un total de Q73 mil 800. Si fallece, su viuda recibirá aproximadamente el 50 por ciento menos durante sólo ocho años; es decir, unos Q21 mil 680.
Luis Linares, analista de la Asociación para la Investigación de las Ciencias Sociales, dice que, de acuerdo con las expectativas de vida, en el 2050 el 13 por ciento de la población guatemalteca será mayor de 50 años. “En este momento Alemania tiene la mitad de su población con esa edad. Por eso creo que es conveniente aumentar la edad de jubilación”.
Agrega que lo ideal es que se revise la edad, se ajusten las cuotas y el Estado pague lo que adeuda. Lo mejor es tener varias soluciones, para que la carga no sea sólo del lado de los trajabadores.
A la expectativa
La idea de las autoridades tiene inquietos a los trabajadores.
Miguel Ángel Lucas, de la Central de Trabajadores del Campo y de la Ciudad y representante en la Junta Directiva del IGSS, opina que no habría necesidad de tales reformas si todos los patronos cumplieran con los pagos, especialmente, el Estado.
Y es que desde 1946, cuando fue creado el Seguro Social, el Estado debe unos Q10 mil 259 millones en cuotas patronales.
Las municipalidades adeudan Q343.8 millones. Las más atrasadas son las de la capital (Q126 millones), Escuintla (Q11.6 millones) y Villa Nueva (Q6.6 millones).
“Estamos conscientes de que hay necesidad de revisar el programa”, enfatiza Lucas. “Antes de afectar al trabajador, propondremos redefinir la deuda del Estado y los patronos particulares que deben más de Q2 millones. Aquí, la responsabilidad debe ser compartida entre Estado, trabajadores y patronos”, afirma.
Lucas considera que la edad y las contribuciones no se deben reformar. “Otras medidas son: ponerle límite a las pensiones, para que no pasen de Q6 mil, y que las universidades privadas paguen su cuota patronal”, expone.
Mientras tanto, Bautista dice que apoyará la propuesta de los trabajadores. “Si hay que hacer plantones, yo los hago”, asegura.
Histórico: El Estado, el gran deudor
Desde 1946, cuando se fundó el IGSS, hasta el año pasado el Estado debía Q10 mil 259 millones de cuota patronal. Cada año debe pagar alrededor de Q1 mil 200 millones, que incluyen el 25 por ciento del aporte general que, por ley, le corresponde, su cuota patronal y laboral.
Los trabajadores estatales tienen su propio plan de jubilaciones y retiro, pero en el área de salud son atendidos, por orden constitucional, por el IGSS.
Según las estadísticas de esta institución, los trabajadores del Estado son más del 50 por ciento de los jubilados, y generan Q280 millones de gastos en servicios que reciben en el Centro de Atención Médica Integral para Pensionados.
Carlos Torrebiarte, presidente de la Junta Directiva del IGSS, dice que este Gobierno les ha dado 847.5 millones en dos años. “Empezó a pagar la parte patronal completa de este año. Es la primera vez que ocurre esa situación”, sostiene.
Ni Vinicio Cerezo ni Serrano Elías o Ramiro de León Carpio pagaron cuotas patronales al IGSS.
Paradójicamente, la administración de Alfonso Portillo pagó Q100 millones por año, pero durante su gestión la institución fue saqueada por Q350 millones, de los cuales Q200 millones están pendientes de ser recuperados en el país, y US$15 millones, en el extranjero.
Según Miguel Ángel Lucas, representante de los trabajadores en el IGSS, este pago no representa ni el 40 por ciento de lo que al año debe aportar el Estado.
Urgente: No se pueden usar reservas
Jaime Díaz, analista del CIEN, dice que si el sistema va a entrar en déficit operativo, por ley no puede usar el dinero de las reservas de pensiones futuras.
“El sistema no responde a las necesidades laborales y económicas, pues cubre sólo al 20 por ciento de la Población Económicamente Activa, que no es la más necesitada. Los riesgos macroeconómicos son mayores porque el Estado tiene ese dinero y corre riesgo, especialmente porque hay historias de corrupción alrededor de él”, sostiene.
Sugiere evaluar sistemas alternos y modificar las contribuciones.
“Son pensiones de hambre”
Alejandro Méndez se ríe de su pensión. “Con Q340, ¿qué voy a hacer? Me va mejor vendiendo lapiceros en los ruleteros”, cuenta, decepcionado.
La historia de Méndez no es aislada. Según la Central Nacional de Trabajadores, más del 80 por ciento de pensionados del IGSS afronta una situación similar.
“Nosotros queremos un aumento mínimo. Eso no es quitar el dinero a los demás, como nos han dicho”, sostiene.
Pero las autoridades dicen que aumentar la jubilación en Q40 representa una erogación de Q50.9 millones al año.
Diferencias financieras
Empieza a reducirse brecha entre afiliados y pensionados.
En el 2001 había 811 mil cotizantes y 131 mil pensionados. En el 2005, los primeros eran 883 mil, y los segundos, 141 mil, incluidas las viudas.
Ese año los egresos fueron de Q613 millones. Cuatro años más tarde, Q814 millones.
Entre el 2004 y el 2005 el IGSS pagó Q12.4 millones de pensiones otorgadas por resoluciones judiciales a personas que no llenaban los requisitos legales.
El Centro de Atención Médica Integral para Pensionados atiende enfermedades como hipertensión arterial, diabetes, osteoartritis, enfermedad péptica, disipidemia, osteopenia, asma bronquial, ojo seco, osteoporosis e hipertrofia prostática, todas de largo tratamiento.
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