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T-MAX Paisaje político (I)
No hay nada atractivo.
Por:
José Eduardo Zarco
Hace pocos días me encontraba algo así como que filosófico. Y fue durante ese tiempo que se me acercó una muchacha bastante despierta y deseosa de saber mi punto de vista acerca del panorama político de la nación.
Lo mismo habían hecho en ese tiempo algunos políticos de la UCN, del DIA la GANA y la UNE, así como empresarios amigos. La interrogante era exactamente la misma: ¿Qué piensas Chepe del paisaje electoral?
Una de mis respuestas fue bastante lírica, pero me salió chilera: el pasado, está muerto; el presente es efímero, y el futuro es incierto. ¡Ala gran!
Partiendo de esa línea de pensamiento comencé a elaborar y lo primero que dije fue: estamos bien jodidos... No hay nada atractivo. El menú está reencauchado, parece una sopa de ayer, o como dice mi gran amigo Richard Shaw, parece un calentado. No me gusta ni siquiera volver a ver a los aspirantes a la primera magistratura del país, pues todos son, huelen y caminan feo; unos más que otros.
Los rescatables no tienen la menor oportunidad y los que tienen oportunidad no son rescatables.
El medio ambiente visual del país está contaminado con fotos horrorosas que asustan a los niños.
Los espacios radiales están atascados de fábulas, historietas y puros cuentos contados por García Márquez, Steven Spielberg, Agatha Cristie o el duende Bubulín. En la televisión podemos apreciar algo similar o peor que lo de la radio o las vallas y el periódico, pues vemos a los contendientes, al menos a los que ya le dieron las nalgas al “Ángel”, caminando entre gente pagada que ni siquiera saben el nombre de quien entrega los tamales y regala las camisetas.
Uno ofrece mano dura, cosa que hace pensar que los tiempos de Arana, Lucas y Ríos Montt se vuelven a repetir en esta tierra tan castigada por los excesos de poder. Otro dice “gana gana” y no hace, no hace. Uno más repartió caca vuelta fertilizante entre todos los campesinos que no han podido captar el mensaje intrínseco que lleva el que a uno le den una costalada de m… digo porquería.
Un mulato se marchó ni más ni menos que a Panamá y Colombia a conseguir financiamiento, y lo que llama la atención en este particular caso es los paisitos que escogió: en uno vive su ex jefe Jorge Serrano Elías, y en el otro hace negocios su mecenas, un señor bastante cuestionado de nuestra sociedad por tener supuestos nexos con negocios poco ortodoxos.
Dos mujeres distinguidas y queridas, al menos por mí, reconocidas defensoras de los Derechos Humanos saltan a la palestra pero para dividir, no para ganar. Ellas son instrumentos que usa el imperio del pollo para distorsionar aún más el ya nublado y triste espectro político.
El más cerca de obtener el triunfo, según él, habla claro y se presenta como el más viril, el más guapo, el más inteligente, el más dulce pero el más sumiso. El nos ofrece más que nada volver a los tiempos del matriarcado, cuando las mujeres disponían, ordenaban, gobernaban y violaban.
Cosa que no me parece necesariamente mala porque además de lindas, preciosas, y hermosas, las féminas son inteligentes, atrevidas e íntegras. Pero en sí este sujeto tan seguro de ser el próximo presidente no se da cuenta que está llenando su vehículo con pasajeros nocivos, obscuros y macabros.
La tormenta se está formando y el Stan es una babucha en comparación con el desastre que se aproxima. Y ahora ¿quién podrá defendernos?
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