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Médico analiza el alcoholismo
Por:
César Pérez
José Enrique Urrutia, médico y cirujano, con especialización en Medicina Biológica y terapias alternativas naturales, asegura que el alcoholismo es una enfermedad que tiene cura, y se basa en un tratamiento para evitar más daños al organismo del paciente.
El facultativo asegura que esta enfermedad destruye al paciente y su entorno social.
¿Qué es el alcoholismo?
Es una enfermedad que ataca al individuo, y perjudica el cuerpo físico, psicológica y mentalmente, los aspectos sociales y familiares.
El problema es que el alcohólico pierde completamente su autoestima.
¿Cuándo se debe de considerar alcohólica a una persona?
Por su historial se detecta cuando el individuo no tiene un problema clínico. Eso significa que sólo consume alcohol en ocasiones.
Sin embargo, es el primer paso donde la persona debe de reflexionar, porque luego llega la segunda etapa que sí es problema.
¿Cuáles son estas dos etapas?
La patogénica, cuando ya se considera que es alcohólico. Esto es nada más que una debilidad sicológica.
La otra fase es el problema orgánico, en donde se altera el organismo, hasta producir algunas enfermedades como la cirrosis, pancreatitis o una impotencia sexual.
Si, como usted afirma, es una enfermedad, ¿hay un tratamiento y una cura?
Claro. Yo he propuesto un tratamiento, basado en medicinas biológicas, no químicas, que buscan desintoxicar al paciente y regenerar su organismo.
Pero hay quienes no la consideran una enfermedad, sino una reacción natural del cuerpo al tóxico.
¿Qué papel juega la familia?
La familia está incluida en lo que nosotros llamamos paciente, porque también es destruida. Son afectados los cuerpos físicos, psicológicos y sociales de cada uno de sus miembros y, si no se atiende es muy seguro que alguno de ellos padezca algún problema con las drogas.
Por aparte, tienen que contribuir con la rehabilitación del enfermo.
¿Hay algún método para prevenir el alcoholismo?
Lo más importante es aumentar la autoestima; los jóvenes deben desarrollar actividades de distracción sanas, como el deporte.
Sin embargo, es vital conocer algo sobre la enfermedad para orientar acerca de las dolencias que se producen.
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