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En el clavo: Grogui
Por:
Mauricio Aguilar Chang
Hace dos semanas se llevó a cabo la pelea entre Óscar De La Hoya y Floyd Mayweather Junior, la cual era denominada por muchos analistas como la oportunidad para que el boxeo se reivindicara con su público, y para que este deporte, que en algún momento fue uno de los dos más fuertes en Estados Unidos (junto al béisbol), empezara a ganar nuevos adeptos.
Al final, ganó Mayweather, quien a pesar de ser catalogado el mejor boxeador libra por libra, del momento, nos dejó a muchos con ganas de ver más. De ver más golpes (pues no se lanzaron muchos), de ver más caídas (no cayó ninguno), y sobre todo de ver más boxeo, porque la mayoría de las personas (y no hablo sólo de Guatemala), no logró ver de nuevo una de las peleas interesantes, por el famoso pago por ver (aunque esta pelea ha sido la más vendida en la historia de esta modalidad).
No cabe duda, el boxeo ha perdido mucho desde hace varios años, y se debe a varias cosas. Desafortunadamente, ha sido un deporte que ha sido controlado muchas veces en su cúpula por gángsters, que anteponen las apuestas y sus intereses al juego limpio. Cuántas veces hemos visto peleas robadas en decisiones. Muchas veces, pero por lo regular estas figuras se mantenían anónimas, fuera del espectáculo.
Todo eso cambió en los setentas cuando surgió la figura de Don King. Desde la pelea entre Ali y Foreman, en Zaire, en 1974, el pelo parado de King parece estar detrás de cada boxeador importante y, a pesar de que muchos le admiran por haber llegado tan lejos después de haber estado en la cárcel, muchos otros dudamos acerca del juego limpio que impera en el boxeo, y no sólo por él, sino que también por otros, como el presidente del CMB, José Sulaiman.
Además de ellos, están las innumerables asociaciones mundiales, con lo que quitaron la verdadera noción de quién era el contendiente número uno, por lo que casi nunca pelean ahora el campeón mundial y el primer retador. Y si por alguna suerte colocaban a los dos mejores de la misma categoría, casi nunca lo podíamos observar, por el famoso pago por ver.
Además de esto, ahora han surgido nuevas opciones de peleas televisadas, con el famoso Ultimate Fighthing Championship, donde casi todo vale, y donde puede participar cualquier karateca, eso sí, para el gusto de muchos, pasan más tiempo en el piso que lo que pasan pegándose.
Y como si esto fuera poco, ahora casi no reconocemos a ninguno de los campeones mundiales, ni siquiera en pesos pesados, donde reinan cuatro rusos distintos, aunque al que más conozcamos la mayoría es a Iván Drago (de Rocky IV).
El boxeo, un deporte que ha tenido a algunas de las leyendas más grandes de todos los tiempos, como Mohamed Ali, Rocky Marciano, Joe Louis, Alexis Argüello, Roberto Mano de Piedra Durán, Mavin Maravilla Hagler, Sugar Ray Leonard, Floyd Patterson, y muchos otros más, ahora pasa por uno de sus momentos más difíciles. El boxeo podría ahora encontrarse en su pelea más fuerte, porque ya está en el octavo round y le faltan piernas. El boxeo está ahora moribundo, grogui, pero aún no está noqueado.
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