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LA BUENA NOTICIA Aparecida, un Pentecostés
Benedicto XVI: “La presencia de Dios y la amistad con Cristo son condiciones fundamentales para la eficiencia de la justicia y del amor en nuestras sociedades”.
Por:
Victor M. Ruano
La Asamblea que realizan actualmente los obispos latinoamericanos en Aparecida, Brasil, reviste categoría de un auténtico Pentecostés, es decir, experiencia de efusión del Espíritu Santo como don de Dios que abre a la trascendencia, fortalece la identidad del discípulo-misionero y lanza a la Iglesia hasta los confines del mundo y al corazón de las culturas.
Los discípulos de la “primera hora”, mientras estaban reunidos todos en el mismo lugar, quedaron llenos del Espíritu y hablaron de las maravillas de Dios a pueblos y culturas diversas; de este modo, la Babel, ícono de la incomunicación y de la falta de entendimiento entre los seres humanos, fue superada por una novedosa experiencia de “cenáculo” que creó la unidad y la mutua comunicación entre personas y pueblos sin perder la diversidad y originalidad propias.
Hoy los discípulos de este continente, pastores y fieles cristianos, convocados por el Papa y urgidos por el impacto del cambio epocal en los albores del tercer milenio, viven un nuevo Pentecostés, promesa y profecía de tiempos nuevos que darán vigor e impulso a la acción misionera y evangelizadora de la Iglesia en el mundo contemporáneo para que nuestros pueblos, “partiendo nuevamente de Cristo”, recuperen su dignidad y el sentido de la vida plena.
El Espíritu renueva y rejuvenece, abre caminos nuevos y compromete a la comunidad de los discípulos-misioneros. Esta es precisamente la experiencia que se vive en Aparecida, entre tiempos fuertes de oración y reflexión, de trabajo y estudio, de escucha de la Palabra y de compartir fraterno, para discernir los signos de la presencia de Dios en las complejas realidades que viven los pueblos; para encontrar métodos y procedimientos adecuados que favorezcan el anuncio creíble del Evangelio, hasta tocar el corazón de las personas y generar nuevas estructuras sociales justas.
En estos días de gracia y esperanza, en el corazón de los pastores, han estado presentes los rostros de millones de latinoamericanos, especialmente pobres y excluidos, que claman por un cambio radical en el rumbo que llevan nuestros países, pues “otro mundo es posible”, sobre todo, si se asume la riqueza del Evangelio cuya contribución es fundamental para el desarrollo de los pueblos y sus culturas.
Una nueva identidad eclesial, un nuevo rostro de creyente y una nueva presencia en el mundo se están gestando en Aparecida, inspirados en la fuerza transformadora del Evangelio, en el dinamismo del Espíritu y en la fascinante persona de Jesucristo. Que los vientos de ese nuevo Pentecostés renueven la faz de nuestra tierra, de los pueblos y de nuestra Iglesia.
Momenta Ecclesiae
* El 31 de mayo, fiesta de la Visitación de Santa María, concluye la 5a. Conferencia de los Obispos Latinoamericanos.
* Brasil ha celebrado la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. Católicos y otras iglesias están comprometidos con el ecumenismo.
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