|
Asesinatos de políticos continúan impunes
Conclusión: Mirador Electoral y PDH destacan falta de investigación
Por:
Leonardo Cereser, Carlos Menocal , Coralia Orantes
 |
| Aura Salazar, secretaria de Otto Pérez Molina, fue asesinada en la 6a. avenida de la zona 1, el 13 de octubre. |
La mayoría de casos de personas vinculadas a partidos políticos que fueron asesinadas durante el proceso electoral continúan sin ser aclarados y sin que hasta ahora se logre establecer si en realidad se trató de crímenes políticos o de otra índole.
Entre el 2006 y el 2007 fueron asesinadas 53 personas cercanas a agrupaciones políticas; sin embargo, el Ministerio Público ha sostenido que los hechos no corresponden a la violencia electoral, sino que algunos están relacionados con actos delictivos.
“No podemos afirmar que los casos tengan un tinte político, pues las investigaciones han demostrado que muchas de estas personas, lamentablemente, tenían una serie de aspectos que no estaban de la mano con la legalidad”, explicó el fiscal general, Juan Luis Florido.
José Dávila, de Mirador Electoral, dijo que la impunidad permanece en el campo político, al igual que en la mayoría de homicidios que ocurren en Guatemala. “Nuestro análisis es que las estructuras de justicia y seguridad todavía son deficientes en cuanto a clarificar estos asesinatos”, afirmó.
Informe y denuncia
El Grupo de Apoyo Mutuo (GAM) redactó un informe en el que registró el asesinato de 53 personas relacionadas con la actividad políticopartidista. Según Mario Polanco, dirigente de esa agrupación, esta denuncia fue presentada al Ministerio Público desde antes de que la primera vuelta electoral.
“Esta es la fecha en que no nos han informado sobre el avance de las investigaciones. Las autoridades siempre dicen que las personas fueron asesinadas por otros motivos que no son políticos; sin embargo, nunca presentan pruebas al respecto”, afirmó el dirigente del GAM.
Las fiscalías que investigan estos casos informaron a Prensa Libre que por ahora no se ha establecido que alguno esté vinculado con violencia política.
Álvaro Matus, fiscal de Delitos contra la Vida, aseguró que él investiga cinco asesinatos de dirigentes partidarios, y que ninguno refleja que tenga tinte político. “Incluso en el caso de la secretaria del PP es prematuro establecer tal extremo”, admitió Matus.
Los investigadores explicaron que el hecho de que las víctimas fueran cercanas a las agrupaciones políticas, no significa que sus casos estén relacionados con esa actividad.
Informe de la PDH
Un informe de la Procuraduría de los Derechos Humanos concluyó que en el país ocurrieron unos 23 homicidios de políticos y partidarios durante este año, y otros 18 el año pasado.
El reporte afirmó que la infiltración del crimen organizado y las rivalidades políticas para eliminar a un adversario podrían ser las principales causas de las muertes y agresiones registradas contra políticos y miembros de partidos durante la campaña electoral pasada.
Según la PDH, 41 personas murieron por causas vinculadas al proceso electoral, desde el 2006 a la fecha.
El último asesinato reportado fue el de Manuel López López, alcalde auxiliar de la aldea El Troje, Coatepeque, Quetzaltenango, de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, quien recibió 15 impactos de bala el pasado 28 de octubre.
“Es la elección más violenta que se ha tenido”, resumió Maritza Muralles, encargada de cifras de violencia durante la campaña electoral, del Mirador Electoral.
Esa agrupación da a conocer en su página web que más de 46 políticos y cinco de sus acompañantes fueron asesinados con arma de fuego desde el 2006; otro más fue muerto por arma blanca, y otro fue estrangulado.
Reporte en la mira mundial
Violencia electoral fue noticia
Dos reconocidos medios de comunicación internacionales (la revista estadounidense The Economist y el matutino El País, de España, destacaron la violencia electoral en Guatemala, y resaltaron que esta contienda es una de las más sangrientas en la historia, a la vez que detallaron las causas del fenómeno: descomposición social, infiltración del crimen organizado y, en algunos casos, intolerancia política.
Los reportajes de ambos medios resaltaban como factor común el grado de impunidad en que se cometieron los asesinatos y el poco avance en las investigaciones para establecer quiénes eran los responsables.
Las preocupaciones internacionales también se han escuchado cuando las noticias mundiales destacan que Guatemala es un país con altos índices de impunidad, especialmente en los casos de asesinato.
|